La operación de Pemex es la más grande en el mercado local en una década, y marca el retorno de la petrolera al financiamiento bursátil tras siete años de ausencia.
Petróleos Mexicanos (Pemex) regresó al mercado bursátil mexicano después de siete años sin emitir deuda local, con una colocación de bonos por 31 mil 500 millones de pesos.
La emisión arrancó este jueves con la oferta de tres instrumentos: Pemex 26, Pemex 26-2 y Pemex 26 U, con plazos que van de cinco a 10 años y cuya liquidación está prevista para el próximo 17 de febrero.
El objetivo principal de esta operación es obtener recursos para el pago de pasivos existentes, en un contexto en el que la petrolera enfrenta una elevada carga financiera que ha presionado sus resultados en los últimos años.
El mayor monto en más de una década
Esta emisión es la más grande de la petrolera la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en la última década, y forma parte de un programa autorizado por hasta 100,000 millones de pesos inscrito en el Registro Nacional de Valores (RNV).
Este esquema le permitirá a la empresa realizar nuevas colocaciones en el futuro sin necesidad de tramitar un nuevo registro, lo que le da mayor flexibilidad financiera.
Al cierre del tercer trimestre del año pasado, la deuda financiera total de Pemex ascendía a 100 mil 300 millones de dólares. No obstante, la empresa y la Secretaría de Energía han señalado que durante la segunda mitad de 2025 se lograron avances en la estrategia para estabilizar y reducir su perfil de deuda.
En cuanto a la calidad crediticia de la emisión, las agencias calificadoras otorgaron notas altas en escala nacional: Moody’s asignó ‘AAA.mx’; HR Ratings, ‘HR AAA’ con perspectiva estable; y Fitch México, ‘AA(mex)’. Estas calificaciones indican una alta capacidad de pago en el mercado local.
Sin embargo, Fitch advirtió en un reporte independiente que la falta de inversión sostenida en activos productivos podría seguir afectando el desempeño operativo y financiero de la petrolera en el mediano plazo.
Con esta operación, Pemex busca fortalecer su liquidez, refinanciar obligaciones y enviar una señal de confianza al mercado local, en medio de los retos estructurales que enfrenta la empresa productiva del Estado.








