Un flamazo en la unidad 801 de Hidros 1 en la refinería de Salina Cruz fue controlado en 20 minutos, sin lesionados ni daños mayores a la infraestructura.
La refinería Antonio Dovalí Jaime de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicada en Salina Cruz, Oaxaca, registró este miércoles un flamazo en una de sus unidades de proceso, lo que activó de inmediato los protocolos internos de respuesta a emergencias. El incidente ocurrió en la unidad 801 de Hidros 1, identificada como parte del tren de refinación donde se realizan procesos de hidrotratamiento para mejorar la calidad de los combustibles.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) del gobierno de Oaxaca, el evento se originó dentro del área de refinación de la planta, sin que se reportaran afectaciones estructurales mayores ni impactos al resto de las instalaciones. La autoridad detalló que se mantiene un monitoreo permanente y enlace directo con el personal de la refinería para verificar de forma continua las condiciones de seguridad en la instalación petrolera.
El flamazo fue contenido por el cuerpo interno contra incendios de Pemex, que opera bajo protocolos específicos para instalaciones de proceso con presencia de hidrocarburos, alta temperatura y presión. Según el comunicado oficial, el incidente fue controlado en aproximadamente 20 minutos, dentro de los tiempos de respuesta considerados estándar para eventos localizados en equipos o líneas de proceso. Esta actuación permitió evitar la propagación del fuego a otras unidades o tanques, así como la necesidad de evacuar al personal o suspender de manera generalizada las operaciones.
La CEPCyGR confirmó que no se registraron personas lesionadas ni fallecidas, y que el personal que se encontraba en la zona continuó sus labores bajo las medidas de seguridad establecidas. Las actividades operativas de la refinería se mantienen con normalidad, al no haberse reportado daños significativos a la infraestructura principal ni interrupciones sostenidas en las operaciones de proceso.
En el seguimiento posterior al flamazo, las autoridades estatales y el equipo de Pemex se mantienen en comunicación para supervisar cualquier posible impacto residual y documentar el incidente dentro de los registros internos de seguridad industrial y protección civil. Estos reportes suelen alimentar los análisis de causa-raíz y las revisiones de integridad de equipos críticos, a fin de ajustar o reforzar prácticas de operación y mantenimiento dentro de la instalación.








