El consumo privado creció 0.78% en octubre, impulsado por bienes importados, pero el avance anual sigue limitado.
El Indicador Mensual de Consumo Privado en el Mercado Interior mostró que en octubre de 2025 el consumo privado registró un crecimiento mensual de 0.78%, con lo que acumuló cinco meses consecutivos de avances, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
No obstante, detrás de este crecimiento se observa un patrón de cautela por parte de los consumidores, ya que el impulso provino principalmente del consumo de bienes importados, mientras que el consumo de bienes de origen nacional continúa mostrando debilidad.
Al interior del indicador, el consumo de bienes importados registró un crecimiento mensual de 6.59%, el mayor desde enero de 2021, impulsado por la apreciación del peso, que abarató este tipo de productos para los consumidores.
Mientras que el consumo de servicios de origen nacional avanzó 0.43% mensual, su mayor incremento desde abril de 2025, reflejando una recuperación gradual en actividades ligadas al sector servicios.
En contraste, el consumo de bienes de origen nacional cayó 0.25% mensual, acumulando cinco disminuciones, lo que evidencia que la demanda interna por productos nacionales permanece frágil.
Crecimiento anual positivo, pero con señales mixtas
En comparación con octubre de 2024, el consumo privado mostró un crecimiento anual de 4.14%, el mayor desde marzo de 2024. Este avance estuvo nuevamente liderado por los bienes importados, que crecieron 20.57% anual, su mayor expansión desde abril de 2024.
El consumo de servicios de origen nacional aumentó 2.31% anual, el mayor crecimiento desde julio de 2024, mientras que el consumo de bienes nacionales avanzó apenas 0.30% anual, tras haber registrado una caída el mes previo.
Avance acumulado, pero con cautela
A pesar de los datos positivos de octubre, en el acumulado de los primeros diez meses del año, el consumo privado registra un crecimiento de 0.58% anual, el menor avance para un periodo similar desde 2020, cuando el consumo se desplomó por la pandemia, y antes de ello desde 2009, año de recesión económica.
Este desempeño sugiere que, aunque el consumo no se ha detenido, los hogares mantienen una postura prudente, priorizando ciertos gastos y limitando el consumo de bienes nacionales.
De acuerdo con el análisis de los datos, persisten factores que podrían seguir limitando el dinamismo del consumo privado, entre ellos el deterioro en el mercado laboral, la pérdida de poder adquisitivo de las remesas y la cautela generalizada de los consumidores ante el entorno económico, pues aunque el consumo privado continúa avanzando, lo hace de forma moderada y sostenida principalmente por bienes importados y servicios.








