ASF y Pemex acordaron una coordinación preventiva para fortalecer auditorías, anticipar riesgos y optimizar el uso de recursos, con especial foco en proyectos estratégicos como la Refinería Olmeca.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) y Petróleos Mexicanos (Pemex) sostuvieron una reunión de trabajo para robustecer su coordinación institucional en materia de fiscalización y seguimiento. El encuentro fue encabezado por el Auditor Superior, David Colmenares Páramo, y el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, con la participación de equipos de Cumplimiento Financiero y de Seguimiento. El objetivo central fue revisar avances en auditorías a Pemex —incluida la Refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco— y acordar acciones concretas para fortalecer procesos de revisión y supervisión.
Ambas instituciones colocaron el énfasis en una visión preventiva de la fiscalización: identificar riesgos de manera anticipada, cerrar brechas de control y optimizar la gestión de los recursos públicos antes de que deriven en desviaciones o ineficiencias. Bajo este enfoque, se discutieron mecanismos para estandarizar metodologías, cronogramas y entregables; mejorar la trazabilidad documental; y agilizar la atención a observaciones mediante rutas claras de solventación. También se abordó la necesidad de reforzar la coordinación en auditorías de desempeño, con indicadores que permitan medir eficiencia, eficacia y economía, además de las revisiones de cumplimiento financiero.
En el caso de proyectos estratégicos como Dos Bocas, el diálogo se centró en asegurar controles robustos de contratación, ejecución y cierre, con mayor visibilidad sobre costos, modificaciones de alcance y metas operativas. De igual forma, se subrayó la importancia de compartir información oportuna entre equipos técnicos para facilitar la verificación de avances y el seguimiento de recomendaciones, evitando duplicidades y acortando los tiempos de respuesta.
La reunión concluyó con el compromiso de consolidar mecanismos de control más consistentes, impulsar prácticas de transparencia y fortalecer la rendición de cuentas. ASF y Pemex coincidieron en que una coordinación estrecha, con protocolos de información y tableros de seguimiento, permitirá elevar los estándares de integridad en la gestión y contribuir al desarrollo económico y social del país. En suma, la agenda común prioriza prevención, datos de calidad y disciplina operativa para que cada peso público aplicado en Pemex genere valor y confianza.








