Fitch puso a Pemex en “Observación Positiva” por mayor respaldo estatal ligado a la recompra de bonos. Si se concreta, la nota podría subir de BB a BB+.
Fitch Ratings colocó en “Observación Positiva” las calificaciones de incumplimiento de emisor (IDR) de largo plazo en moneda local y extranjera de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que abre la puerta a una posible mejoría de la nota. El movimiento llega tras el anuncio del 2 de septiembre de una oferta pública de recompra de bonos con vencimientos entre 2026 y 2029—11 series denominadas en dólares y euros—por hasta 9,900 millones de dólares, operación que se financiaría con recursos del Gobierno de México.
Para Fitch, la Observación Positiva refleja la expectativa de que mejore el puntaje de vinculación de Pemex como entidad relacionada con el gobierno (GRE, por sus siglas en inglés). Si la recompra se ejecuta con éxito y con fondos públicos, la agencia consideraría que hay evidencia tangible de mayor dirección, apoyo y control gubernamental sobre la política financiera de Pemex. Ese cambio permitiría revisar al alza el subfactor de Supervisión y Toma de Decisiones, y la calificación corporativa podría pasar de BB a BB+. Hoy, la nota soberana de México se ubica en BBB- (perspectiva estable), y una vinculación más estrecha acercaría la calificación de Pemex a la del soberano.
La agencia recordó, además, que México aprobó una reforma constitucional para que Pemex comparta el límite de deuda con la Secretaría de Hacienda (SHCP), con el fin de reducir el apalancamiento y el costo de financiamiento de la petrolera. Previamente, Fitch ya había subido la calificación de Pemex de B+ a BB después de la colocación de notas precapitalizables (P-Caps) por parte de la SHCP en julio.
No obstante, Fitch subraya que el perfil financiero intrínseco de Pemex se mantiene débil (ccc). Al 30 de junio de 2025, la deuda financiera sumaba 98.8 mil millones de dólares, mientras la baja inversión en exploración y producción, así como en refinación, gas y comercialización, seguiría erosionando el desempeño operativo y financiero. La agencia también recuerda incidentes asociados a mantenimiento insuficiente y apunta que la administración federal fijó un límite de producción de 1.8 millones de barriles diarios, al tiempo que intensifica la cadena de suministro.
En síntesis, la posible mejora de la nota depende de que el gobierno ejecute la recompra como está planteada y de que se consolide una gobernanza financiera más estrecha entre Pemex y el Estado. Ello no elimina los retos estructurales, pero sí podría abaratar el financiamiento y ganar tiempo para las inversiones críticas del plan estratégico.








