La Feria Aeroespacial Mexicana cumple diez años como motor del desarrollo aeroespacial nacional. Su edición 2025 alcanzó cifras récord y fortalece el vínculo entre industria, academia y gobierno, consolidando a México como potencia emergente en el sector aeroespacial global.
Desde su creación en 2015, la Feria Aeroespacial Mexicana (FAMEX) se ha consolidado como uno de los principales motores de impulso para la industria aeroespacial nacional. Organizada por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) a través de la Fuerza Aérea Mexicana, esta feria no solo conmemora la historia de la aviación en el país, sino que también se ha convertido en un puente estratégico entre la industria, la academia y el gobierno.
El coronel del Fuerza Aérea del Estado Mayor y subdirector del Comité Organizador de FAMEX, Juan Gustavo Rangel Granados, compartió en entrevista con Panorama Industrial el origen, impacto y futuro de este evento que, tras una década, ha multiplicado su alcance en más de 700%.
La FAMEX se realiza cada dos años desde su primera edición en 2015, que coincidió con el centenario de la Fuerza Aérea Mexicana. Desde entonces, el crecimiento ha sido exponencial. En 2025, la feria recibió a 255 mil asistentes, de los cuales más de 100 mil eran profesionales del sector. Participaron representantes de 48 países, 20 fuerzas aéreas, 12 universidades y 10 gobiernos estatales, consolidando a FAMEX como una de las plataformas de negocios más relevantes de América Latina.
El objetivo siempre ha sido claro: impulsar el desarrollo económico y tecnológico de México a través de la industria aeroespacial. Y los resultados lo demuestran. Según cifras compartidas por el coronel Rangel, actualmente México ocupa el lugar 14 a nivel mundial como productor aeroespacial, con un valor estimado de 11,200 millones de dólares y una expectativa de crecimiento que podría superar los 27 mil millones de dólares en 2029.
La FAMEX no se limita a la exhibición de aeronaves o tecnologías: se ha convertido en un ecosistema de innovación, networking y formación. Empresas privadas, clústeres regionales, universidades y dependencias gubernamentales convergen para fortalecer la cadena de valor aeroespacial.
FAMEX ha aprendido de los grandes. En sus primeros años, el comité organizador asistió a ferias internacionales en París, Alemania y Dubái, con el fin de elevar la calidad del evento mexicano y consolidarlo como un referente en la región. Hoy, esa experiencia se traduce en resultados tangibles: contratos firmados, joint ventures y nuevas alianzas comerciales.
La feria también funciona como una vitrina para mostrar el músculo tecnológico e industrial de estados como Baja California, Chihuahua, Sonora, Nuevo León y Querétaro, todos con clústeres aeroespaciales altamente desarrollados.
Aunque la edición 2025 acaba de concluir, la mirada ya está puesta en FAMEX 2027. Aunque el comité no quiso adelantar detalles concretos, sí se espera una edición aún más ambiciosa. Se trabaja en traer espectáculos aéreos de mayor escala y aumentar la presencia internacional.
Además, la feria buscará fortalecer la participación de empresarios mexicanos, especialmente de pymes que pueden integrarse como proveedores o desarrolladores tecnológicos.
La visión para los próximos años es clara: hacer de México un referente global en el ámbito aeroespacial, no solo como fabricante, sino como innovador, socio estratégico y motor económico.
Los impresionantes números de FAMEX no solo reflejan éxito organizativo, sino confianza. “FAMEX se ha ganado la credibilidad del sector. Gracias al respaldo institucional de la SEDENA, podemos ofrecer una plataforma confiable, sin fines de lucro, enfocada en resultados y desarrollo”, concluye Rangel.








