La presidenta Sheinbaum defendió la rentabilidad de Pemex, pero señaló que su principal problema es la deuda heredada de sexenios anteriores, que superó los 100 mil millones de dólares.
Durante su conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que Petróleos Mexicanos (Pemex) es una empresa rentable, pero reconoció que enfrenta serios problemas financieros derivados de una deuda heredada por administraciones pasadas. “El problema de Pemex no es su operación actual, sino la deuda que le dejaron”, afirmó.
Sheinbaum destacó que actualmente Pemex aporta más de 1.6 billones de pesos al erario por concepto de honorarios y que, además, México cuenta con dos refinerías operando, lo que ha incrementado la producción nacional de gasolina. Esto permite, dijo, garantizar que la mayor parte del combustible consumido en el país se produzca internamente, reforzando la soberanía energética.
La presidenta también hizo un recuento del crecimiento de la deuda de Pemex a lo largo de las últimas administraciones. Recordó que en 2012, la petrolera tenía un adeudo de 46 mil millones de dólares, que aumentó a 60 mil millones en 2017. Durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto, esta cifra escaló hasta 105 mil millones de dólares, en paralelo con una reducción en la explotación de petróleo y la entrega de bloques de exploración a empresas extranjeras, acción que cuestionó severamente.
Sheinbaum contrastó esa etapa con los esfuerzos recientes de su gobierno y el anterior para reducir la deuda y fortalecer la infraestructura energética nacional, apostando por la refinación y la autosuficiencia en combustibles.
En su discurso, se reafirmó el compromiso de su administración con la transformación del sector energético, aunque no se abordaron los desafíos actuales que enfrenta Pemex, como el rezago en controles volumétricos, la caída en producción o el pago a proveedores.
Estas declaraciones se suman a una narrativa oficial que busca reivindicar el papel estratégico de Pemex, a pesar de los retos financieros y operativos que enfrenta. El mensaje: Pemex es viable y rentable si se libera de las cargas impuestas por el pasado.








