El Gobierno presentó una estrategia integral para capitalizar y financiar a Pemex en 2025, con un fondo de inversión garantizado y reducción progresiva de deuda.
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), presentará hoy, 5 de agosto de 2025 una Estrategia Integral de Capitalización y Financiamiento para Petróleos Mexicanos (Pemex), que busca estabilizar las finanzas de la empresa estatal y garantizar su viabilidad operativa en el mediano plazo.
Con esta estrategia, Hacienda responde al creciente deterioro financiero de Pemex, cuyas obligaciones acumuladas y limitaciones de liquidez amenazaban con comprometer su operación. La propuesta contempla una reducción gradual de la deuda, nuevas fórmulas fiscales, un innovador fondo de inversión y un cambio estructural en el modelo de financiamiento.
Según datos oficiales, entre 2007 y 2020 la deuda financiera de Pemex creció más del 129.5%, alcanzando un máximo histórico de 113.2 mil millones de dólares en 2020. Desde entonces, se ha reducido progresivamente hasta llegar a una estimación de 77.3 mil millones al cierre de 2025, con la expectativa de disminuir aún más a 60 mil millones hacia 2030. Esta disminución proyectada representa una reducción del 26% frente al nivel más alto registrado.
Este ajuste en la deuda se ha visto favorecido por una menor carga fiscal. La tasa efectiva impositiva que enfrentaba Pemex pasó de un 65% en 2019 a solo 30% en 2024, permitiendo liberar recursos operativos para inversión y pagos.
La estrategia de capitalización y financiamiento presentada se articula en torno a cinco ejes:
- Derecho Petrolero para el Bienestar: Un nuevo esquema tributario que reemplaza el antiguo Derecho por la Utilidad Compartida, aliviando la carga fiscal sobre Pemex y priorizando la estabilidad financiera.
- Reducción de deuda financiera y comercial: Pemex emitirá Notas Pre-capitalizadas (PCAP) para anticipar pagos de sus obligaciones entre 2025 y 2026. Esta medida permitirá reforzar la liquidez de corto plazo y mejorar el perfil financiero del sector público. A partir de 2027, la empresa deberá sostener sus operaciones sin apoyos extraordinarios del gobierno federal.
- Mejoras operativas y fortalecimiento organizacional: Se plantea una reestructura operativa para mejorar procesos internos y fortalecer capacidades institucionales.
- Financiamiento a la inversión productiva: Se creará un vehículo financiero respaldado por la banca de desarrollo y comercial para financiar proyectos prioritarios y garantizar el pago a proveedores. Esta herramienta tiene como objetivo evitar cuellos de botella en la cadena de suministro y proteger la continuidad de operaciones.
- Desarrollo de proyectos mixtos: Con esta estrategia, se promueve la coinversión entre Pemex y el sector privado en iniciativas que no comprometan la propiedad del Estado, pero sí fomenten eficiencia operativa y generación de valor.
Uno de los elementos más innovadores de esta estrategia es la creación de un Fondo de Inversión para Pemex, con recursos por hasta 250 mil millones de pesos, respaldado con garantía del Gobierno Federal. Este fondo servirá como un mecanismo expedito y transparente para gestionar pagos de proyectos e inversiones ejecutados en 2025.
Los proyectos a financiar deberán ser validados por ejecutores designados, quienes serán los encargados de presentar los avances y solicitar los pagos al fondo. La instrumentación del fondo correrá a cargo de la SHCP y contará con la participación activa de instituciones como Banobras, Nafinsa, Bancomext y la banca privada.
Como resultado de estas acciones, el viernes 1 de agosto de 2025, una de las principales agencias calificadoras internacionales elevó la calificación crediticia de Pemex de B+ a BB con perspectiva estable, tanto en moneda local como extranjera. Este cambio representa un voto de confianza a la nueva estrategia y podría facilitar el acceso a financiamiento en mejores condiciones para la empresa.
La estrategia presentada por Hacienda es una apuesta ambiciosa que busca equilibrar la necesidad de sanear las finanzas de Pemex sin comprometer sus operaciones clave. El reto ahora será su implementación efectiva y el seguimiento puntual a los compromisos adquiridos. La historia reciente ha demostrado que sin disciplina financiera, transparencia y eficiencia operativa, ningún plan, por robusto que parezca, logra resultados sostenibles. Pemex se encuentra nuevamente en una encrucijada, y esta estrategia podría marcar el principio de su recuperación o el último intento por rescatarla.








