Estas continuas fallas ponen en riesgo la llegada de nuevas inversiones extranjeras, quienes podrían optar por Centroamérica.
De acuerdo con datos de la consultora M2Energy, más de 100 proyectos de expansión industrial permanecen detenidos en México por falta de capacidad en la red eléctrica, una limitante que se agudiza ante la llegada de inversiones extranjeras, el crecimiento de las empresas instaladas y la demanda de parques industriales.
La situación se agrava, pues según la forma especializada en consultoría de ingeniería eléctrica, más del 90% de los parques industriales en México ha reportado al menos una falla en el suministro de energía eléctrica en los últimos 12 meses.
En el marco de la 51 Convención Nacional Index, Monte Mickle, director general de M2Energy, aseguró que el problema no está en la generación de megawatts, sino en las redes que permiten llevar electricidad hasta las plantas.

Parques industriales sufren fallas eléctricas en México
Mickle, quien impartió la conferencia “Capacidad energética: de cuello de botella a ventaja competitiva”, precisó que de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), el 91% de los parques experimentó interrupciones durante 2023, cifra que se mantiene elevada. Durante 2026, más de 20 estados registraron cortes en el suministro.
Los problemas se concentran en estados del norte como Nuevo León, Chihuahua, Tamaulipas, Sonora y Baja California, zonas de alta actividad maquiladora, mientras que los proyectos detenidos se ubican principalmente en el Bajío, el noroeste y el noreste del país.
Según el organismo, los tiempos de espera para obtener conexión o ampliar capacidad superan los 18 meses en varios corredores, y la entrega de equipos como transformadores puede tardar hasta 36 meses.
Mickle advirtió que esas esperas de entre 18 y 36 meses ponen en riesgo la llegada de inversiones, que podrían trasladarse a Centroamérica o al sur de Estados Unidos ante la falta de condiciones para garantizar su operación.
Competencia por la red y presión sobre la CFE
El directivo señaló que la demanda eléctrica crece a un ritmo superior al previsto por el Gobierno federal. La industria concentra 74% de la demanda de carga, mientras la vivienda, el comercio y los centros de datos disputan la capacidad disponible, lo que obliga a compartir una misma red entre actividades que requieren cada vez más energía.
Aunque reconoció los anuncios federales para fortalecer la infraestructura eléctrica, cuestionó su cumplimiento al señalar que durante el año pasado únicamente se ejerció 35% del presupuesto anunciado.
Ante este escenario, Mickle recomendó reducir la dependencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y aprovechar alternativas como el autoconsumo, permitido hasta 20 megawatts, así como la cesión de capacidad de subestaciones con excedentes.
Incluso se conoce que empresas de centros de datos y manufactura avanzada ya exploran esquemas de autogeneración para cubrir parte de sus necesidades. Ya que un apagón de una hora puede generar pérdidas de hasta 200 millones de dólares en el sector exportador del norte del país.











