ASA concluye el SAF MX 2026 y destaca los retos para desarrollar un mercado nacional de biocombustibles de aviación.
México busca avanzar hacia la producción de biocombustibles de aviación (SAF), una alternativa para reducir las emisiones del transporte aéreo. Tras dos jornadas de trabajo en el ASA SAF MX 2026, Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) destaca que el siguiente paso consiste en transformar el diálogo técnico en proyectos viables, con respaldo institucional, financiamiento y condiciones adecuadas de suministro.
Durante la clausura, Carlos Manuel Merino Campos, director general de ASA, agradeció la participación de especialistas, universidades, aerolíneas, autoridades y representantes de las industrias aeronáutica y energética.
“Sus aportaciones nos ayudan a comprender mejor las condiciones que requiere el desarrollo de los combustibles de aviación sostenibles en México y las oportunidades que podemos impulsar mediante la colaboración”, expresó.
El funcionario reconoció el acompañamiento de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), así como la participación de las secretarías de Energía, Economía y Medio Ambiente, la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), Pemex y el sector aeroportuario.
México busca iniciar la producción de SAF
Uno de los principales mensajes del encuentro fue la necesidad de acelerar la creación de una cadena nacional de suministro de biocombustibles para aviación.
Durante la atención a medios, Merino Campos sostuvo que el país ya comienza a construir las condiciones para desarrollar esta industria y no debe rezagarse frente a los avances internacionales.
“De aquí ya es la partida para que próximamente se pueda empezar a producir este combustible”, afirmó.
Aunque la declaración refleja una expectativa favorable, el material presentado no establece una fecha confirmada para el inicio de la producción comercial de SAF en México.
El director de ASA también destacó el interés de sectores productivos, como la industria de la caña de azúcar, y de legisladores federales en participar en el desarrollo de esta agenda.
La producción nacional podría involucrar distintas materias primas y tecnologías, cuya viabilidad deberá evaluarse desde una perspectiva ambiental, técnica y económica.
Cinco desafíos para desarrollar el mercado
Merino Campos señaló que construir un mercado sólido de SAF requiere avanzar simultáneamente en materias primas, tecnologías de producción, regulación, financiamiento y condiciones de suministro.
Estos elementos determinarán la posibilidad de desarrollar proyectos capaces de abastecer a las aerolíneas de manera continua y bajo estándares internacionales.
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) identifica precisamente el costo de producción, la disponibilidad de materias primas sostenibles y las necesidades de inversión entre los principales obstáculos para ampliar el uso de estos combustibles.
Para ASA, el crecimiento del mercado también debe preservar los estándares de seguridad que rigen las operaciones aeroportuarias.
“La seguridad y la continuidad de las operaciones deben acompañar el desarrollo del SAF, junto con la trazabilidad y la transparencia que requiere un mercado confiable”, puntualizó Merino.
La trazabilidad adquiere relevancia porque permite documentar el origen del combustible y sustentar sus atributos ambientales. Bajo el esquema internacional CORSIA, la OACI establece criterios específicos de sostenibilidad, seguimiento y verificación para los combustibles elegibles.
OACI aporta una referencia técnica
El director de ASA reconoció especialmente la participación de la OACI y de especialistas internacionales, cuyo trabajo de factibilidad permitirá analizar alternativas para el desarrollo del SAF en México.
En mayo de 2026 se dio a conocer el lanzamiento de un estudio de factibilidad dentro del programa internacional ACT-SAF, orientado a identificar capacidades productivas, oportunidades y desafíos para el país.
De acuerdo con la OACI, este tipo de estudios considera materias primas disponibles, necesidades de financiamiento, capacidades técnicas y posibles rutas para desarrollar cadenas de valor sostenibles.
El análisis es una referencia para la toma de decisiones, pero no equivale por sí mismo a la aprobación de plantas, inversiones o volúmenes de producción.
Volatilidad en el precio de la turbocina
Durante su encuentro con medios, Merino Campos también abordó el comportamiento de los precios de la turbocina, combustible convencional utilizado por las aeronaves.
Según el funcionario, la volatilidad internacional provoca incrementos que, en determinados meses, superan 50%, con cotizaciones por encima de 20 pesos por litro, frente a niveles que situó entre 15 y 16 pesos.
Estas cifras corresponden a las referencias expuestas por el director de ASA y no representan una serie oficial de precios nacionales verificada de manera independiente.
Merino expresó su expectativa de que los precios mejoren conforme se estabilicen factores externos, incluida la situación en Medio Oriente.
El comportamiento de la turbocina resulta relevante para las aerolíneas por su peso en los costos operativos. Sin embargo, el desarrollo del SAF también enfrenta un desafío económico: lograr precios y condiciones de suministro que permitan ampliar su utilización.
Seguridad y colaboración para avanzar
Al cierre del foro, Merino Campos reiteró que México mantiene sus operaciones e infraestructura aeronáutica bajo esquemas de seguridad y supervisión, con la AFAC como autoridad responsable de la vigilancia del sector.
También señaló que los clientes de ASA cumplen sus programas de pago de combustible.
“No debemos sobredimensionar las cosas, sino simplemente hacer lo que nos corresponde como país”, sostuvo.
La agenda de SAF no comienza con este encuentro. En febrero de 2026, la SICT informó que ASA impulsaba grupos de trabajo para dar seguimiento a la elaboración de una Hoja de Ruta SAF, mediante la colaboración de autoridades, empresas y especialistas.
El cierre del ASA SAF MX 2026 deja así una prioridad: mantener la coordinación y avanzar hacia proyectos técnicamente viables, económicamente sostenibles y compatibles con la seguridad operacional.
“Los invito a mantener el diálogo y a dar continuidad a los vínculos establecidos durante estas jornadas”, concluyó Merino Campos.











