Indicadores de circularidad y huella de carbono: las nuevas reglas técnicas que la industria del plástico debe dominar.
En el marco del Congreso Técnico de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), empresarios y académicos analizaron la Ley General de Economía Circular (LGEC) en México y discutieron cómo prepararse, cuáles son los criterios técnicos y qué falta por reglamentar.
La implementación de nuevas disposiciones regulatorias y la necesidad de mejorar el aprovechamiento de materiales fueron los temas centrales de este encuentro que analizó las condiciones necesarias para avanzar hacia una economía circular.
¿Qué plantea la Ley General de Economía Circular?
Respecto a la Ley General de Economía Circular, publicada en enero de 2026 en el Diario Oficial de la Federación, se discutió que la norma busca que las empresas participen en la gestión de los productos y residuos que generan, por lo que su aplicación representa un cambio en la manera de diseñar, fabricar y administrar materiales.
Frente a este panorama, la comisión técnica de la ANIPAC, que preside Hugo Gómez, se dio a la tarea de participar en la elaboración y actualización de Normas Mexicanas, además de ofrecer orientación especializada para facilitar la aplicación de criterios relacionados con el diseño de productos, la reciclabilidad y el uso de materiales recuperados.
“Esto también implica abordar el desarrollo de productos desde el diseño y la selección de materiales hasta su procesamiento, desempeño y potencial de recuperación o reciclaje. Asimismo, la trazabilidad, los indicadores de circularidad y las certificaciones requieren criterios técnicos que faciliten su aplicación en las empresas”, explicó Gómez.
Criterios técnicos en la Ley de Economía Circular
Durante la inauguración del congreso, Benjamín del Arco, presidente de la ANIPAC, enfatizó que la industria del plástico mantiene una contribución relevante en ámbitos como la salud, el manejo de alimentos, el acceso al agua y el saneamiento. Asimismo, sostuvo que sus características de ligereza, durabilidad, protección y aislamiento permiten obtener beneficios que deben preservarse mediante mejores prácticas de aprovechamiento.
El directivo precisó que a lo largo de una década, este evento ha visto la evolución de la industria mediante la actualización de conocimientos y el análisis de nuevas tecnologías. En este periodo, explicó, las empresas han tenido que responder a mayores exigencias en materia de regulación, rediseño, contenido reciclado, trazabilidad y certificación, además de incorporar criterios de circularidad en sus operaciones.
Vale destacar que a nivel mundial, la producción anual de plásticos registra alrededor de 414 mil millones de toneladas. En México se registran más de 6 mil empresas del sector, de las cuales más del 78% son micro y pequeñas.

¿Qué falta por regular en la Economía Circular en México?
En su intervención, Noemí Jardón, del Centro de Tecnología Avanzada (CIATEQ), explicó que la legislación considera una incorporación progresiva de las obligaciones y medidas compensatorias en aquellos casos en los que ciertos cambios no resulten técnica o económicamente viables.
También señaló que se necesitan reglas complementarias, infraestructura y capacidades especializadas para llevar sus disposiciones a la práctica, debido a que el reglamento correspondiente sigue pendiente de publicación.
Ante este panorama, la colaboración entre autoridades, empresas y comunidad científica será fundamental para desarrollar alternativas que respondan a los objetivos ambientales sin dejar de considerar las condiciones técnicas de los procesos industriales.
En el congreso también se revisaron indicadores de economía circular, índices de materiales y aprovechamiento energético, procesos de inyección, plásticos rígidos, huellas de carbono y agua, así como mecanismos de trazabilidad y certificación, junto a los especialistas Aldimir Torres, expresidente de la ANIPAC; Mariana Albarrán, de Braskem Idesa; Carolina Aponte, de Omnigreen; María Muñiz, de Polygrafia, y académicos del Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA), entre otras empresas del rubro.







