México requiere más capacidad eléctrica para centros de datos, mientras la eficiencia tecnológica surge como parte de la solución.
México quiere aprovechar el crecimiento de la inteligencia artificial (IA) y de los centros de datos, pero para hacerlo es necesario contar con energía suficiente para soportar la demanda, además de hacer más eficiente la tecnología.
La Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) estima que durante 2026 existen más de 280 megawatts (MW) instalados en centros de datos en el país y otros 205 MW se encuentran en construcción. Además, calcula que se necesitan 1.7 gigawatts (GW) para alcanzar las metas anunciadas por las empresas.
La asociación también proyecta inversiones por más de 20,600 millones de dólares para la construcción de centros de datos, con un impacto adicional estimado en 61,900 millones de dólares.
Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de MEXDC, sostiene que la disponibilidad eléctrica ya representa una limitante para desarrollar infraestructura dedicada a IA a gran escala.
“La inteligencia artificial no se puede operar con menos de 250 megawatts, es decir, en México hoy no existe un centro de datos que almacene o genere inteligencia artificial, porque no alcanza el potencial eléctrico”, declara.
Rivera señala que el centro de datos con mayor capacidad energética se encuentra en Pedro Escobedo, Querétaro, y opera con 149 MW.
Se puede reducir la demanda eléctrica
México puede incrementar generación e infraestructura eléctrica para acompañar la demanda, pero la industria tecnológica también puede reducir la cantidad de electricidad requerida por unidad de cómputo.
“No necesariamente necesitamos en la misma proporción mayor capacidad eléctrica”, comenta Hiram Monroy, líder del segmento Comercial de AMD.
El especialista explica que el desarrollo de la IA continúa aumentando la demanda de capacidad de procesamiento, pero sostiene que esto no significa que el consumo eléctrico tenga que crecer exactamente al mismo ritmo.
“No necesariamente porque haya mayor demanda de cómputo quiere decir que necesitamos en la misma proporción mayor capacidad eléctrica”, señala Monroy.
Para Monroy, actualizar infraestructura tecnológica existente permite obtener eficiencias y atender más rápidamente parte de las nuevas necesidades de cómputo, sin depender exclusivamente de que aumente la disponibilidad de electricidad.
Actualmente por 100 servidores podría ejecutarse con alrededor de 15 o 20 equipos modernos.
AMD estima que este tipo de renovación permite utilizar alrededor de 80% menos equipos para proporcionar una capacidad equivalente, mientras los ahorros de electricidad pueden ubicarse entre 60% y 70%. Monroy también señala una reducción aproximada de entre 65% y 67% en el costo total de propiedad. Las cifras corresponden a estimaciones expuestas por el ejecutivo durante la entrevista y no a mediciones independientes proporcionadas en el material.
Monroy explica que la industria atraviesa una transición desde la IA generativa, concentrada principalmente en grandes modelos y centros de datos, hacia la denominada IA agéntica, en la que distintos sistemas ejecutan procesos y acciones de manera más distribuida.
“Lo que estamos viendo es que se está dando una diversificación en términos del consumo energético”, señala.
Crecimiento con planeación
La demanda de recursos de los centros de datos también se encuentra en la discusión del Gobierno federal.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que México necesita centros de procesamiento para desarrollar inteligencia artificial, pero advierte que el crecimiento del país no necesariamente debe descansar en convertirse en el centro de datos de otros mercados.
“Sí se necesita para la inteligencia artificial, pero el crecimiento de México no necesariamente debe estar basado en centros de datos”, señala.
La mandataria destaca su elevado consumo de electricidad y agua, además de considerar que generan relativamente poco empleo frente a los recursos que requieren.
“Claro que debemos tener los necesarios para desarrollar inteligencia artificial en el país, pero con planeación”, sostiene.
Para Monroy, optimizar lo existente puede ayudar a cerrar parte de esa brecha; “si optimizamos la infraestructura que tenemos a través de estos esfuerzos de actualización tecnológica, podemos obtener esas eficiencias”, afirma.










