El alza del gas LP y los riesgos en el suministro de gas natural podrían generar nuevas presiones inflacionarias en México.
El precio del gas LP en México registró un incremento mensual de 3.14% durante septiembre de 2026, su mayor aumento para ese mes desde 2021, este incremento sucede en un contexto de mayores presiones sobre los energéticos y riesgos para el suministro de gas natural desde Estados Unidos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación de los energéticos alcanzó 0.55% mensual, después de haber registrado una disminución de 0.35% en agosto. Este comportamiento contribuyó al repunte de la inflación no subyacente, que llegó a 1.20% mensual.
En conjunto, la inflación general de México se ubicó en 0.42% mensual y 3.45% anual durante septiembre, con lo que acumuló dos meses consecutivos de aceleración en su comparación anual, según las cifras incluidas en el análisis.
Gas LP registra su mayor aumento para septiembre desde 2021
El encarecimiento del gas licuado de petróleo (LP) fue uno de los principales factores detrás del incremento en los precios de los energéticos.
De acuerdo con un análisis del Grupo Financiero BASE, el aumento mensual de 3.14% representó la variación más elevada para un mes de septiembre desde 2021, mientras que el conjunto de energéticos registró su mayor inflación para ese mismo mes desde 2023.
Por su parte, el componente de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno presentó una inflación de 0.41% mensual, la más alta para septiembre desde 2021.
Aunque las tarifas autorizadas por el gobierno mostraron una variación menor, de 0.18%, no fueron suficientes para contrarrestar el aumento de los combustibles.
El comportamiento del gas LP adquiere relevancia porque se utiliza ampliamente en los hogares mexicanos para cocinar y calentar agua, por lo que sus variaciones de precio pueden repercutir directamente en el gasto familiar.
Reducción de gas natural desde Estados Unidos enciende alertas
A las presiones inflacionarias se suma la vulnerabilidad del suministro de gas natural importado desde Estados Unidos.
El 7 de octubre, Cuitláhuac García Jiménez, director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), informó que México había enfrentado una reducción temporal cercana a una quinta parte del gas natural que ingresa a la red bajo administración del organismo.
Posteriormente, Cenagas aclaró que la disminución estuvo relacionada con trabajos de mantenimiento en infraestructura de Texas, entre el 24 de septiembre y el 4 de octubre, y no con una decisión del gobierno estadounidense de restringir permanentemente las exportaciones.
El funcionario también reconoció que México carece de almacenamiento estratégico de gas natural y que, ante una interrupción de las importaciones, las estrategias operativas podrían permitir mantener el suministro durante un máximo de tres días.
Grupo Financiero BASE advierte que una eventual escasez de gas natural podría incrementar la demanda de combustibles sustitutos, como el gas LP, lo que representaría un riesgo adicional para los precios. Se trata de un escenario potencial, no de un efecto que ya se haya confirmado.
Petróleo y conflicto en Medio Oriente agregan presión
Otro factor de riesgo para la inflación energética es el comportamiento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados.
De acuerdo con el análisis de BASE, una escalada del conflicto en Medio Oriente podría impulsar nuevas alzas en las cotizaciones del crudo, con posibles repercusiones sobre las gasolinas y el diésel.
Estas presiones también se reflejaron en los precios al productor. El Índice Nacional de Precios Productor (INPP) registró un crecimiento mensual de 1.37% en septiembre, después de cinco meses consecutivos de retrocesos.
A tasa anual, el indicador se aceleró a 4.05%, frente al 2.88% registrado en agosto. Sin considerar el petróleo, el incremento anual fue de 3.36%, lo que, según BASE, muestra la influencia del crudo sobre los costos de producción.
Inflación podría volver a superar el 4%
Pese al repunte de los energéticos, la inflación general se mantuvo por debajo del 4% anual durante septiembre.
Sin embargo, Grupo Financiero BASE considera que los riesgos para la inflación no subyacente están inclinados al alza, especialmente por el comportamiento de los combustibles y los productos agropecuarios.
La institución mantiene su pronóstico de inflación de 3.9% al cierre de 2026, aunque advierte que nuevos aumentos en los energéticos podrían dificultar que el indicador permanezca por debajo del 4%.











