Trión será el primer desarrollo petrolero de México en aguas ultraprofundas y podría producir alrededor de 100 mil barriles diarios de la mano de Pemex.
La presidenta Claudia Sheinbaum se reunió en Palacio Nacional con Liz Westcott, directora general ejecutiva de Woodside Energy, para revisar el avance de Trión, proyecto petrolero desarrollado junto con Pemex en aguas ultraprofundas del Golfo de México.
De acuerdo con la información proporcionada sobre el encuentro, el desarrollo alcanza 64% de avance y mantiene su objetivo de obtener el primer petróleo en 2028.
Pero la importancia de Trión va mucho más allá de sumar otro campo al mapa petrolero mexicano: será el primer desarrollo de petróleo en aguas profundas de México en llegar a producción, según Woodside.
¿Por qué Trión es tan importante para Pemex?
El campo fue descubierto por Pemex en 2012, pero su complejidad técnica llevó a desarrollar un modelo de asociación.
Actualmente, Woodside es operador y posee 60% de participación, mientras Pemex Exploración y Producción mantiene 40%.
Para la petrolera mexicana, esto significa participar en un proyecto de enorme complejidad sin asumir por sí sola todo el riesgo, inversión y conocimiento especializado que demanda producir hidrocarburos a unos 2,500 metros de profundidad de agua y aproximadamente 180 kilómetros de la costa mexicana.
La relevancia va más allá de Trión. El 2 de septiembre, Pemex y Woodside firmaron un memorando de entendimiento para intercambiar conocimiento técnico, experiencias y mejores prácticas, además de identificar otras oportunidades conjuntas de exploración y producción. El documento es no vinculante, por lo que no representa todavía nuevas inversiones aprobadas.
Un campo capaz de aportar alrededor de 100,000 barriles diarios
El desarrollo contempla 24 pozos submarinos conectados a Tláloc, una unidad flotante con capacidad nominal cercana a 100,000 barriles diarios.
El petróleo será transferido a Chalchi, instalación flotante diseñada para almacenar hasta 950,000 barriles. La campaña de perforación comenzó en marzo de 2026 con el buque Deepwater Thalassa.
El plan aprobado originalmente por la CNH proyectó incluso un máximo de 110,000 barriles diarios de petróleo y 101 millones de pies cúbicos diarios de gas hacia diciembre de 2028.
Trión entra en la ecuación petrolera de México
El Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos coloca a Trión y Zama entre los desarrollos estratégicos de alto impacto que se incorporarán hacia 2028 para fortalecer la plataforma petrolera nacional.
El documento establece una meta de 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos y señala que estos nuevos desarrollos serán relevantes para alcanzarla.
La propia presidenta Sheinbaum identificó en febrero a Trión, Zama y Maloob entre los proyectos de exploración-producción que contribuirán a ese objetivo.
Para Pemex, por tanto, Trión representa producción futura, pero también una oportunidad para adquirir experiencia en una frontera donde la petrolera mexicana no ha desarrollado hasta ahora producción comercial.
Más de 10,000 millones de dólares para México
Woodside calcula que Trión podría generar más de 10,000 millones de dólares en impuestos y regalías para México durante su vida productiva, además de empleos directos e indirectos y oportunidades para proveedores nacionales.
La logística de la campaña de perforación utiliza además servicios y embarcaciones de apoyo desde puertos de Tamaulipas, lo que abre oportunidades para desarrollar capacidades locales vinculadas a la industria offshore.
Así, el verdadero valor estratégico de Trión se medirá en tres frentes: cuánto petróleo produzca, cuánto valor económico deje en México y cuánto conocimiento consiga incorporar Pemex.
Si alcanza primera producción en 2028 como está previsto, Trión no sólo abrirá un nuevo campo. Abrirá para México una nueva frontera petrolera en aguas ultraprofundas.











