El SAT intensifica la fiscalización al comercio exterior, con más auditorías y sanciones que pueden alcanzar 300% del valor de la mercancía.
Empresas de comercio exterior enfrentan mayores exigencias de cumplimiento por una fiscalización más focalizada y un régimen sancionador más severo donde, en algunos casos, las multas pueden alcanzar hasta 300% del valor comercial de la mercancía, dijo el presidente de COMCE Noreste, Javier Cendejas.
Una de las leyes que elevó estas multas es la reforma a la Ley Aduanera, la cual elevó la multa por no acreditar regulaciones y restricciones no arancelarias de un rango de 70 % a 100% a uno de 250 a 300% del valor comercial de la mercancía.
SAT endurece revisiones
Javier Cendejas dijo que la autoridad busca concentrar sus revisiones donde identifica mayores señales de riesgo. En lo que va de este año, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) programó cerca de 3 mil auditorías de comercio exterior.
En cuanto a la recaudación por infracciones a disposiciones de comercio exterior hubo un aumento de 131% durante el primer semestre de 2026, pasando de 1,291 millones de pesos en el mismo periodo de 2025 a 2,986 millones.
COMCE Noreste enfatizó que estas cifras corresponden exclusivamente al rubro de infracciones de comercio exterior y no deben confundirse con el total de multas fiscales ni con la corrección fiscal realizada por contribuyentes durante procesos de auditoría.
¿Cuáles son las señales que pueden propiciar una revisión más profunda?
Entre ellas están las inconsistencias entre importaciones o compras y ventas declaradas, valores alejados de referencias económicas o sectoriales, incumplimientos en regulaciones, permisos o certificaciones, perfiles fiscales atípicos y deficiencias en la trazabilidad de las operaciones.
Cendejas recalcó que el 1 de octubre de 2026 está prevista la obligatoriedad de la Manifestación de Valor Electrónica y que de septiembre a noviembre el Plan Maestro de Fiscalización 2026 contempla revisiones de comercio exterior y subvaluación, alineadas con el cruce de datos entre el SAT y la Agencia Nacional de Aduanas de México.
Javier Cendejas incitó a las empresas a fortalecer la consistencia de su información fiscal, aduanera, contable, comercial y de inventarios, así como su capacidad para documentar cada operación de principio a fin.
“La certeza fiscal y aduanera deja de ser un asunto periférico: es una condición de competitividad para una región profundamente integrada a las cadenas internacionales”, concluyó Cendejas.







