Calderón responsabilizó a la política energética; CFE sostiene que el apagón fue provocado por daños en líneas de alta tensión.
El expresidente Felipe Calderón Hinojosa lanzó una dura crítica contra la política energética del país después del apagón que afectó durante la noche del 31 de agosto a zonas de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas.
La controversia surgió después de que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) atribuyera la interrupción a actos de vandalismo que dañaron aisladores en dos líneas de transmisión de alta tensión de 400 kilovoltios (kV).
Calderón reaccionó cuestionando la explicación de la empresa eléctrica y responsabilizó a lo que considera una falta de nuevas inversiones en el sector.
“¿Vandalismo? Vandalismo es el haber dejado al sector eléctrico sin nueva inversión”, escribió el expresidente.
Calderón agregó que previamente se habían realizado advertencias sobre el riesgo de apagones y cerró su mensaje con una crítica a la política energética del actual proyecto de gobierno. Su postura constituye una crítica política del exmandatario y no modifica la causa oficialmente reportada por la CFE.
¿Qué provocó el apagón según la CFE?
La CFE informó que la interrupción estuvo relacionada con daños ocasionados por actos de vandalismo en los aisladores de dos líneas de transmisión de 400 kV, lo que provocó que ambas salieran de operación.
Las fallas afectaron parcialmente el suministro eléctrico en cuatro estados del sureste.
Personal especializado de la empresa se trasladó al lugar para reemplazar los componentes dañados y ejecutar las maniobras necesarias para recuperar el suministro.
La CFE trabajó en coordinación con el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y autoridades estatales y municipales durante las labores de restablecimiento.
Finalmente, la empresa informó durante la madrugada del 1 de septiembre que el servicio había quedado restablecido al 100%.
Revive el debate sobre la infraestructura eléctrica
Más allá del enfrentamiento político, el incidente vuelve a colocar bajo la lupa la infraestructura eléctrica del sureste.
La Península de Yucatán tiene una condición particularmente sensible: genera menos electricidad de la que consume y depende de líneas de transmisión para importar energía, por lo que la salida de infraestructura de 400 kV puede generar afectaciones simultáneas en distintas zonas.
Además, la región ha experimentado otros episodios recientes. El 3 de junio se registró una interrupción en zonas de Yucatán y Quintana Roo vinculada también con la salida de dos líneas de alta tensión, mientras que el 19 de junio otro incidente afectó a más de 119,000 usuarios después de la salida de operación de dos centrales privadas.
El apagón del 31 de agosto pone así frente a frente dos discusiones distintas: la causa inmediata de esta interrupción, que la CFE atribuye al vandalismo, y el debate más amplio sobre las inversiones necesarias para fortalecer la generación y transmisión eléctrica en el sureste mexicano.










