El vínculo comercial de México con China podría enfrentar nuevas restricciones en la próxima negociación del T-MEC con Estados Unidos, según el IMCO.
La relación comercial de México con China podría convertirse en uno de los temas relevantes en la próxima ronda de negociaciones con Estados Unidos, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El organismo señaló que, además de asuntos comerciales como los automóviles, el acero, el aluminio y las reglas de origen, México enfrentará temas relacionados con la seguridad económica, particularmente en materia de inversión, exportaciones e insumos provenientes de China y otros países fuera de Norteamérica.
Según el IMCO, la posición de Washington busca evitar que terceros países aprovechen indirectamente los beneficios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
China y las cadenas de suministro de México
A través de su boletín, el IMCO informó que la relación con China es uno de los posibles frentes en los que Estados Unidos podría endurecer sus exigencias durante la negociación.
El organismo planteó que Washington podría buscar condiciones relacionadas con los insumos provenientes de China y otros países que no forman parte de Norteamérica. El objetivo, señaló, sería evitar que terceros países aprovechen de manera indirecta las ventajas comerciales.
Para México, esto plantea el reto de fortalecer las cadenas de suministro regionales sin aceptar restricciones generales a sus relaciones comerciales con otros mercados, de acuerdo con el análisis del IMCO.
La discusión, por tanto, no se limitaría a los aranceles. Las condiciones que Estados Unidos pudiera plantear sobre los insumos y las relaciones comerciales con terceros países también podrían formar parte de la negociación.

El dilema para México
Ante este panorama, el IMCO considera que uno de los desafíos para México será encontrar un equilibrio entre una mayor integración de sus cadenas productivas con Norteamérica y la posibilidad de mantener relaciones comerciales con otros mercados.
El organismo advierte que las exigencias estadounidenses podrían traducirse en mayores restricciones sobre los insumos chinos y nuevas condiciones para obtener alivio arancelario, entre otros escenarios.
Sin embargo, el propio IMCO aclaró que estos escenarios no deben entenderse como una predicción de lo que Estados Unidos necesariamente solicitará a México. El ejercicio busca identificar riesgos con anticipación para que el país llegue a la mesa de negociación con alternativas preparadas y margen para negociar.
¿Qué está en juego?
El antecedente de la negociación entre Estados Unidos y Canadá es utilizado por el IMCO para advertir sobre los riesgos que México podría enfrentar en la próxima ronda.
El organismo indicó que Canadá estuvo cerca de alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, pero las conversaciones se suspendieron después de que, según el gobierno canadiense, Estados Unidos modificará los términos de la propuesta en la última etapa.
A partir de este antecedente, el IMCO sostuvo que un acuerdo que inicialmente parezca favorable puede cambiar de valor si aparecen nuevas condiciones, se modifica la letra fina o no están alineadas las distintas instancias del gobierno estadounidense.
Para México, el reto será llegar a la negociación con alternativas frente a posibles exigencias relacionadas con China, los insumos, las reglas de origen y otros temas de seguridad económica, sin perder margen para mantener relaciones comerciales con otros mercados.










