La CFE mantiene el control del 54% de los contratos mixtos, sin embargo, las decisiones pueden determinar cuánto capital privado llegue a México.
México necesita capital para ampliar su infraestructura eléctrica y los nuevos esquemas de inversión mixta de la CFE abren una puerta para atraerlo. Sin embargo, el porcentaje que corresponda al Estado y a los privados no será necesariamente lo que determine el éxito del modelo.
Para Dante San Pedro Jacobo, presidente de la Academia Mexicana de Derecho Energético (AMDE), el punto que puede inclinar la balanza está en otro lugar: quién controla las decisiones y qué riesgos deberá asumir el inversionista privado.
“México requiere mucha inversión tanto en generación como en transmisión”, señala San Pedro Jacobo en entrevista con Industry & Energy Magazine.
El especialista considera que el nuevo esquema se perfila como uno de los principales mecanismos del gobierno para impulsar inversiones y asegura que existe interés en el mercado. Sin embargo, todavía identifica interrogantes sobre gobernanza, garantías y condiciones de inversión.
“Lo único que me gustaría entender es qué decisiones va a tomar la Comisión, hasta qué punto y si los privados van a tener o no algún tipo de derecho de veto o de inversión”, explica.
El nuevo modelo mantiene a la CFE como actor dominante con el 54% frente a una participación privada de 46%.
“Yo puedo dar el 54 o el 46 o el 30%. Lo importante es qué decisiones vamos a tomar en conjunto o en cuál de las decisiones yo voy a poder opinar o hasta vetar”, sostiene el especialista.
El presidente de la AMDE explica que, si la participación mayoritaria implica también controlar todas las decisiones relevantes, el inversionista privado deberá asumir un riesgo mayor.
Riesgos regulatorios
La empresa Cox, tras su expansión en México con la adquisición de activos de Iberdrola, advirtió en su reporte financiero al cierre de junio de 2026 que el nuevo marco energético podría implicar riesgos operativos relevantes. Entre ellos, señaló posibles retrasos en permisos y licencias, así como restricciones en interconexiones, factores que podrían impactar su estrategia de crecimiento en el país.
De acuerdo con la compañía, estos elementos aún están en evaluación, pero podrían representar un impacto potencial de hasta 20 millones de euros en caso de materializarse retrasos o limitaciones regulatorias.
Este tipo de advertencias se suma a la lectura de analistas financieros. En particular, Citibanamex ha señalado en sus análisis del sector energético que la claridad regulatoria y la definición precisa de reglas para la participación privada serán determinantes para sostener el flujo de inversión en electricidad en México.
El banco ha enfatizado que la percepción de riesgo regulatorio puede influir directamente en el costo de capital y en la velocidad de ejecución de nuevos proyectos.
¿La solución a la falta de inversión?
Ante este cuestionamiento el especialista es cauteloso; “yo creo que este es un esquema que puede ayudar, no necesariamente soluciona”, afirma.
Para el presidente de la AMDE, el mecanismo funciona como un “primer saque” que permitirá a la CFE observar la reacción del mercado y, posteriormente, ajustar sus condiciones.
“No creo que un solo mecanismo resuelva todas las necesidades de inversión del país, pero, a ver, estamos ya haciendo algo y ese es un buen inicio”, agrega.
La propia CFE mantiene durante 2026 un proceso competitivo para proyectos de inversión mixta. En marzo informó que el registro de interés ya había concluido y que avanzaba en la revisión técnica y selección de participantes.
La necesidad de ampliar el sistema crecerá conforme aumente la demanda. El Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025-2039 (PLADESE) establece precisamente la expansión y modernización del Sistema Eléctrico Nacional como uno de los ejes de planeación para los próximos 15 años.
El reto será mantener la rectoría estatal y, al mismo tiempo, ofrecer condiciones suficientemente atractivas para que los privados estén dispuestos a invertir.
“Ahí es donde va a estar ese equilibrio o es donde está lo complicado de equilibrarlo. Hasta dónde el mercado va a aceptar darte los recursos y que tú tomes las decisiones”, puntualiza el especialista.











