ABB lanzó Infinitus ante el aumento de potencia que exigirán los centros de datos y servidores dedicados a inteligencia artificial (IA).
El crecimiento de la inteligencia artificial (IA) está planteando un desafío que va más allá de procesadores y capacidad de cómputo: cómo suministrar cantidades cada vez mayores de electricidad a los centros de datos sin multiplicar las pérdidas de energía y el espacio destinado a infraestructura eléctrica.
En ese contexto, ABB presentó Infinitus, un portafolio de equipos de corriente continua dirigido a centros de datos de IA y diseñado para llevar electricidad desde la fuente de alimentación hasta los racks donde se encuentran los servidores.
El anuncio ocurre mientras las proyecciones internacionales anticipan un fuerte crecimiento de la demanda eléctrica asociada a la infraestructura digital.
La IA eleva la presión sobre el sistema eléctrico
La Agencia Internacional de Energía estima que el consumo eléctrico mundial de los centros de datos pasará de aproximadamente 485 teravatios-hora (TWh) en 2025 a 950 TWh en 2030, equivalente a alrededor de 3% de la demanda eléctrica mundial.
El crecimiento es todavía mayor en las instalaciones enfocadas específicamente en IA. De acuerdo con la actualización más reciente de la IEA, su consumo eléctrico aumentó 50% durante 2025 y podría triplicarse entre 2025 y 2030.
La expansión también enfrenta obstáculos físicos. La agencia advierte sobre presiones en las cadenas de suministro de transformadores, turbinas de gas, chips avanzados y otros componentes, además de retrasos relacionados con conexiones a las redes eléctricas y autorizaciones.
Es en este escenario donde ABB busca posicionar la corriente continua (CC) como una alternativa para parte de la infraestructura eléctrica de los nuevos centros de datos.
¿Qué propone ABB para los centros de datos?
Infinitus utiliza una arquitectura de 800 VDC y reúne sistemas de media tensión, conversión de corriente alterna a continua, distribución, protección eléctrica y tecnologías para optimizar el enfriamiento.
Uno de los cambios técnicos consiste en reducir etapas de conversión eléctrica. Los centros de datos reciben normalmente energía de la red en corriente alterna, mientras que los componentes electrónicos terminan operando con corriente continua.
Reducir conversiones puede disminuir pérdidas energéticas y calor, dos variables relevantes a medida que aumenta la densidad de potencia de los servidores.
ABB afirma que su arquitectura puede conseguir mejoras de eficiencia superiores a 5%. Sin embargo, esta cifra procede de análisis de la propia compañía y debe entenderse como una estimación tecnológica, no como un resultado independiente aplicable automáticamente a cualquier centro de datos.
El salto hacia racks de un megavatio
El cambio de arquitectura también responde al aumento previsto en la potencia de los servidores. ABB trabaja desde octubre de 2025 con NVIDIA en tecnologías para soportar arquitecturas de 800 VDC destinadas a futuros racks de servidores de aproximadamente 1 MW.
La colaboración se amplió en junio de 2026, cuando ABB anunció la incorporación de sistemas eléctricos a herramientas de NVIDIA para modelar digitalmente infraestructura de centros de datos antes de su construcción.
El objetivo técnico es poder probar conjuntamente distribución eléctrica, sistemas térmicos y capacidad informática ante cargas que pueden superar un megavatio por rack.
¿Cuándo podría utilizarse Infinitus?
ABB informó que varios de los componentes principales del nuevo portafolio entrarán en producción durante los próximos 12 meses y prevé que las primeras instalaciones que utilicen la arquitectura completa de corriente continua puedan entrar en operación en un horizonte de dos a tres años.
La compañía también plantea que tecnologías similares puedan extenderse posteriormente a manufactura, energías renovables y operaciones marítimas.











