Ante las tensiones arancelarias, AmSoc pide preservar el comercio regional y crear reglas comunes frente a terceros países.
Las crecientes tensiones arancelarias están poniendo a prueba la integración económica de América del Norte. Ante este escenario, la American Society of Mexico (AmSoc) pidió a México, Estados Unidos y Canadá ir más allá de resolver sus disputas inmediatas y avanzar hacia una estrategia comercial coordinada frente al resto del mundo.
La organización consideró este 24 de agosto que preservar el diálogo y la certidumbre jurídica será fundamental ante las tensiones entre Washington y Ottawa y las negociaciones que México mantiene con el gobierno estadounidense.
El planteamiento parte de una realidad económica: las tres economías han construido durante décadas cadenas productivas en las que componentes y mercancías atraviesan las fronteras en diferentes etapas antes de llegar al consumidor.
México tiene un papel central en esa integración. El comercio de bienes y servicios con Estados Unidos alcanzó alrededor de 964,100 millones de dólares durante 2025, de acuerdo con cifras de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
AmSoc pide evitar nuevas barreras comerciales
La organización respaldó la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum de mantener abiertos los canales de negociación con Washington, así como las conversaciones encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Para AmSoc, una de las prioridades debe ser evitar nuevas barreras y avanzar en la reducción de los aranceles que afectan el intercambio regional.
Las negociaciones entre México y Estados Unidos ya han colocado sobre la mesa sectores estratégicos como acero, aluminio y automotriz, además de reglas de origen, seguridad económica y cadenas de suministro.
Sin embargo, AmSoc considera que la discusión debería avanzar hacia un objetivo más amplio: armonizar parte de las políticas comerciales de Norteamérica frente a terceros países.
¿Norteamérica debe cerrar filas ante Asia?
Uno de los puntos centrales de la propuesta es evitar que México sea utilizado como plataforma para la triangulación o transbordo de productos procedentes de terceros países que busquen ingresar al mercado estadounidense sin generar suficiente valor dentro de Norteamérica.
El tema ya forma parte de las conversaciones comerciales. México y Estados Unidos han discutido el fortalecimiento de cadenas regionales y la sustitución de ciertas importaciones provenientes de Asia.
Para AmSoc, establecer reglas compatibles podría favorecer a proveedores regionales, atraer inversiones y elevar el contenido norteamericano de las cadenas productivas.
“Si aspiramos a una América del Norte más fuerte y competitiva, debemos reconocer que nuestras economías ya funcionan como una plataforma productiva integrada”, sostiene Larry Rubin, presidente de American Society of Mexico.
Rubin considera que una mayor coordinación de las políticas comerciales permitiría proteger las cadenas de suministro y fortalecer la capacidad de los tres países para competir internacionalmente.
Automotriz, energía e IA, en el centro
La propuesta tendría especial relevancia para industrias que dependen de cadenas productivas repartidas entre los tres países.
AmSoc identifica sectores como automotriz, acero y aluminio, energía, semiconductores, electrónica, inteligencia artificial, centros de datos y manufactura avanzada como áreas donde una mayor coordinación podría fortalecer la plataforma económica regional.
La discusión, de acuerdo con la organización, no debería limitarse a determinar quién impone o elimina un arancel.
El reto de fondo consiste en definir qué tipo de arquitectura comercial quiere construir América del Norte frente a subsidios, triangulación de mercancías y otras prácticas que puedan afectar a la industria regional.
El planteamiento llega además en un momento decisivo para el T-MEC. México y Estados Unidos han realizado rondas de negociación en las que ya se discuten reglas de origen, acero, aluminio, automóviles y seguridad económica.
Para AmSoc, las diferencias comerciales no necesariamente tienen que debilitar la integración. La organización considera que México tiene la oportunidad de consolidarse como uno de los pilares de una Norteamérica más integrada y competitiva.









