El pago de pensiones creció 10.9% en Pemex y 25.3% en CFE, de acuerdo con sus reportes financieros.
El costo de las pensiones se mantiene como uno de los grandes desafíos financieros para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Al cierre del primer semestre de 2026, las obligaciones laborales de ambas empresas públicas alcanzaron conjuntamente alrededor de 2.1 billones de pesos, según información de sus reportes financieros dada a conocer por Reforma. La cifra incluye compromisos relacionados con jubilaciones y otros beneficios laborales.
El dato es especialmente relevante porque no representa únicamente lo pagado en pensiones durante los primeros seis meses del año. Se trata de obligaciones acumuladas por beneficios a empleados reconocidas contablemente por las empresas, una diferencia necesaria para dimensionar correctamente el problema.
Pemex concentra la mayor obligación
La petrolera estatal concentra la mayor parte de estos compromisos. Al cierre de junio, las obligaciones laborales de Pemex ascendieron a alrededor de 1.5 billones de pesos, un crecimiento anual de 10.9%, de acuerdo con las cifras reportadas por Reforma.
Los compromisos están relacionados con beneficios contemplados para trabajadores y jubilados, entre ellos pensiones, atención médica y otras prestaciones contractuales.
El tamaño de estas obligaciones agrega presión a una empresa que, además, enfrenta el desafío de mejorar su posición financiera y mantener los recursos necesarios para sus actividades de exploración, producción, refinación e infraestructura.
El gobierno federal ha colocado el fortalecimiento financiero y operativo de Pemex entre los objetivos centrales de su política energética, por lo que el comportamiento de sus pasivos laborales adquiere especial relevancia.
CFE registra un aumento de 25.3%
Aunque el monto de la CFE es considerablemente menor al de Pemex, su ritmo de crecimiento fue mayor.
Sus obligaciones laborales llegaron a aproximadamente 554 mil 200 millones de pesos durante el primer semestre, lo que representó un incremento anual de 25.3%, según la información financiera citada.
Esto significa que, al sumar los compromisos de ambas empresas, la cifra rebasa los 2 billones de pesos.
El aumento preocupa por el efecto que estas obligaciones pueden tener a largo plazo sobre la capacidad financiera de las dos compañías. Conforme crece el número de jubilados y permanecen vigentes las prestaciones contractuales, las empresas necesitan contemplar mayores recursos para cumplir esos compromisos.
¿Por qué las pensiones presionan las finanzas?
Para entender el problema es importante distinguir entre gasto corriente y pasivo laboral.
Los 2.1 billones de pesos no significan que Pemex y CFE hayan desembolsado esa cantidad durante los primeros seis meses de 2026. La cifra representa el valor contable de compromisos laborales que deberán atenderse conforme se cumplan las condiciones establecidas en los contratos y esquemas de retiro.
Por ello, un incremento del pasivo puede deteriorar la posición financiera de una empresa incluso si el dinero no tiene que pagarse inmediatamente.
Especialistas consultados por Reforma advirtieron que el crecimiento de estos compromisos amenaza la estabilidad financiera de las empresas estatales.
El desafío consiste en cumplir con los derechos laborales adquiridos y, al mismo tiempo, evitar que el aumento de las obligaciones reduzca el margen financiero disponible para inversión y operación.
Un desafío que va más allá de la austeridad
El crecimiento registrado durante 2026 muestra también que contener gastos administrativos no necesariamente resuelve el problema de fondo.
Las obligaciones por pensiones y prestaciones tienen un componente de largo plazo y están vinculadas con contratos laborales, características demográficas de las plantillas y condiciones de jubilación.
Para Pemex, el problema se suma a sus necesidades de inversión y a la presión que históricamente ha ejercido su deuda financiera. En el caso de CFE, ocurre mientras la empresa enfrenta el reto de ampliar y modernizar generación, transmisión y distribución para atender el crecimiento de la demanda eléctrica.










