Las revisiones del T-MEC iniciarán el 20 de julio en un contexto de incertidumbre para los inversionistas. Fitch Ratings estima que México cuenta con fundamentos para enfrentar el proceso, aunque prevé negociaciones complejas y de larga duración.
Las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podrían derivar en un acuerdo con términos menos ventajosos para Estados Unidos y Canadá, de acuerdo con la agencia internacional de calificación crediticia, Fitch Ratings.
Según lo informado por la agencia, México cuenta con una calificación crediticia soberana BBB-/Estable, lo cual significa que la economía del país es adecuada y estable, pero es vulnerable a eventos adversos como lo sería un cambio en las reglas comerciales referentes al T-MEC. Sin embargo, el país tendría la estabilidad suficiente para resistir la incertidumbre global y las negociaciones del Tratado.
Por otro lado, mencionó que la salida de Estados Unidos del T-MEC es improbable debido a que hay resistencia por parte del Congreso estadounidense, quienes tendrían que aprobar tal medida, así como de grupos empresariales. Pero advierten que las negociaciones podrían ser prolongadas y tensas.
“Incluso sin un acuerdo, Canadá y México enfrentan los niveles más bajos de proteccionismo comercial entre los principales socios comerciales de Estados Unidos, lo que preserva su ventaja competitiva.”, señaló la agencia.
México y Canadá tienen los niveles más bajos de proteccionismo comercial entre los principales socios comerciales de Estados Unidos, lo cual ha propiciado su ventaja competitiva así como el impulso de exportaciones e importaciones. En 2025, las importaciones estadounidenses de bienes provenientes de México aumentaron un 5,8%.
El próximo 20 de julio iniciarán las negociaciones del Tratado, donde, según lo informado por el secretario de economía, Marcelo Ebrard, las prioridades de México incluyen la eliminación de los aranceles de la Sección 232 de Estados Unidos sobre el acero, el aluminio y el sector automotriz, así como la preservación de las reglas de origen vigentes y el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales para reducir la dependencia de las importaciones de Asia.
La agencia enfatizó en que un período prolongado de revisiones anuales podría agravar la incertidumbre actual, dificultando la visibilidad a largo plazo, fundamental para las decisiones de inversión empresarial.
“En 2025, la inversión fija se contrajo un 6,3% en México debido a las incertidumbres del T-MEC, la estricta política monetaria y otros factores específicos del país, como los recortes de gastos centrados en el gasto de capital”, anticipó la agencia.
Fitch destacó que la inversión en México volverá a ser positiva a medida que se flexibilice la política monetaria y las empresas se adapten a la nueva normalidad.









