Las negociaciones del T-MEC se llevarán a cabo el próximo 20 de julio. Parte central de estas conversaciones serán los temas planteados por Estados Unidos, así como la estratégia de negociación de México que busca la eliminación de aranceles entre los países miembros del Tratado.
Las negociaciones entorno al Tratado de Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que se llevarán a cabo el próximo 20 de julio, serán una oportunidad para que México consolide y amplíe sus ventajas competitivas, así como asegurar su posición estratégica en la nueva geografía comercial global, enfatiza el informe enviado a la Comisión Permanente del Congreso por la Secretaría de Economía.
Parte central de estas conversaciones serán los temas planteados por Estados Unidos referentes a la pérdida de empleos en algunas manufacturas, la alta dependencia de terceros países en cadenas de suministro, el déficit comercial, reglas de origen y seguridad económica. Sin embargo, a través de las negociaciones se ha tenido un progreso significativo en estas conversaciones, pasando de 54 a 14 temas pendientes en los últimos meses.
Las preocupaciones de México
México presentó 13 temas que representan preocupaciones comerciales en torno al T-MEC. Entre ellos destacan los incrementos arancelarios de Estados Unidos a industrias estratégicas bajo la medida 232 y a productos no originarios del tratado bajo la Sección 122, restricciones en sectores específicos, el uso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y barreras comerciales a nivel estatal, situaciones que representan obstáculos para el comercio bilateral y que requieren atención inmediata para mantener el equilibrio de la relación comercial entre ambos países, se enfatizó en el informe.
¿Qué se espera de estas negociaciones?
Como parte de la estrategia de negociación de México está el generar señales de certidumbre a la inversión, promover inversiones en sectores estratégicos como semiconductores, medicamentos, cómputo y electrónica. En cambio, se esperará de Estados Unidos la eliminación de aranceles entre los países miembros, haciendo énfasis en los sectores de aluminio, acero y automotriz.
“En particular, se busca incrementar la capacidad productiva de América del Norte, reducir dependencias externas en insumos críticos y componentes asociados a cadenas de alto valor y asegurar una ventaja competitiva frente al resto del mundo”, se enfatizó en el informe.
En ese sentido, se espera que con los acuerdos derivados de la próxima revisión, México se siga consolidando como el principal socio comercial de Estados Unidos, puesto que en los últimos 12 meses se exportaron más de 550 mil millones de dólares hacia el país vecino y en abril de 2026 México exportó a este país con una tasa arancelaria promedio de 3.6%, una de las más bajas dentro de los principales 14 países exportadores a dicho mercado.
En la actualidad México mantiene un acceso libre de aranceles para aproximadamente el 85% de sus productos, frente a países competidores con aranceles de entre el 10% y el 25% en todas sus exportaciones.









