Los nuevos robotaxis de Uber circularán de forma autónoma y no costarán más que un viaje tradicional, según la empresa.
Pedir un Uber y encontrarte con que no hay nadie manejando ya no parece una escena de película futurista. La plataforma anunció que abrirá el registro para que los usuarios tengan la oportunidad de viajar en los primeros robotaxis que circularán en Londres, una vez que las autoridades británicas otorguen las autorizaciones necesarias, algo que la compañía espera ocurra en los próximos meses.
La noticia marca un paso importante en la carrera por transformar el transporte urbano mediante inteligencia artificial, una tecnología que promete reducir costos, mejorar la eficiencia y cambiar la forma en que millones de personas se desplazan diariamente.
Los vehículos estarán equipados con tecnología desarrollada por la startup británica Wayve y utilizarán sistemas de inteligencia artificial capaces de interpretar el entorno en tiempo real.
A través de cámaras y radares instalados en el automóvil, el sistema detecta vehículos, peatones, ciclistas, semáforos y obstáculos para tomar decisiones de conducción sin intervención humana.
Aunque los autos podrán desplazarse de forma autónoma, en una primera etapa contarán con operadores capacitados detrás del volante para supervisar el funcionamiento del sistema.
Según Uber, los usuarios que reciban la opción de un viaje autónomo podrán decidir si aceptan el robotaxi o prefieren un viaje convencional.
Una de las principales dudas de los usuarios es el precio. Uber aseguró que los viajes en vehículos autónomos no tendrán un costo adicional respecto a los servicios tradicionales.
La estrategia busca facilitar la adopción de esta tecnología y familiarizar a los pasajeros con una experiencia que hasta hace pocos años parecía imposible.
El reto de circular en Londres
Los robotaxis ya operan en ciudades como San Francisco, Phoenix, Los Ángeles y varias urbes de China.
Sin embargo, Europa ha avanzado más lentamente debido a las regulaciones y a la complejidad de sus ciudades históricas.
Londres representa una prueba especialmente desafiante por su intenso tráfico, autobuses, ciclistas, peatones y calles diseñadas mucho antes de la llegada del automóvil.
Pese a ello, Wayve asegura que sus sistemas han sido probados en la capital británica desde 2018 y que la tecnología ha demostrado ser capaz de desenvolverse en escenarios complejos.
¿El futuro del transporte?
Para Uber, los robotaxis son una prioridad estratégica. La empresa compite con otras compañías tecnológicas por liderar el mercado de la movilidad autónoma, considerado por muchos expertos como una de las mayores transformaciones del transporte en las próximas décadas.
La pregunta ahora no es si los taxis sin conductor llegarán a las ciudades, sino qué tan rápido los usuarios estarán dispuestos a confiar en ellos.
Y cuando eso ocurra, una escena que parecía reservada para la ciencia ficción podría convertirse en parte de la rutina diaria.









