La AMIA sostuvo reuniones con organismos automotrices de Estados Unidos y legisladores para analizar la revisión del T-MEC y los retos arancelarios.
En el contexto de la tercera ronda de negociaciones entre México y Estados Unidos, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) reforzó el diálogo con organismos empresariales de Norteamérica y representantes del Poder Legislativo para analizar los principales retos que enfrenta el sector durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Como parte de su agenda de trabajo, la asociación sostuvo reuniones con el American Automotive Policy Council (AAPC) y Autos Drive America (ADA), además de representantes de empresas automotrices con presencia en Estados Unidos, con el objetivo de fortalecer la coordinación regional e intercambiar perspectivas sobre las prioridades de la industria.
Coordinación regional ante la revisión del T-MEC
El encuentro ocurrió mientras ambos gobiernos desarrollan la tercera ronda de negociaciones comerciales, un proceso que mantiene la atención del sector automotriz debido a la importancia del T-MEC para las cadenas de suministro, la fabricación de vehículos y autopartes, así como para el comercio entre los tres países de Norteamérica.
Durante las reuniones, los organismos coincidieron en la necesidad de mantener una comunicación permanente entre asociaciones empresariales y fabricantes para fortalecer la integración regional y enfrentar de manera coordinada los desafíos derivados del proceso de revisión del acuerdo comercial.
La AMIA destacó que el intercambio de información y la colaboración entre los distintos actores de la industria son fundamentales para preservar la competitividad del bloque norteamericano.
Reunión con el Senado
Como parte de sus actividades, la asociación también sostuvo un encuentro con el senador Emmanuel Reyes, presidente de la Comisión de Economía del Senado de la República.
En la reunión se analizaron la coyuntura arancelaria y el proceso de revisión del T-MEC, así como los desafíos que enfrenta la industria automotriz en un entorno de cambios comerciales.
El diálogo estuvo enfocado en identificar mecanismos que permitan mantener un entorno favorable para la integración productiva entre México, Estados Unidos y Canadá, considerada una de las principales fortalezas del sector automotriz de la región.
La industria busca preservar su competitividad
La AMIA señaló que estas reuniones forman parte de los esfuerzos permanentes para mantener una coordinación estrecha tanto con sus contrapartes estadounidenses como con autoridades mexicanas, con el propósito de dar seguimiento a los temas que inciden en el desempeño de la industria.
El organismo recordó que el T-MEC continúa siendo el principal marco que regula la operación del sector automotriz en Norteamérica, por lo que el desarrollo de las negociaciones y las discusiones relacionadas con el entorno arancelario representan factores clave para fabricantes, proveedores y empresas vinculadas a la cadena de valor.
Con estos encuentros, la asociación buscó fortalecer el diálogo entre el sector privado y los responsables de la política comercial, en un momento en que la revisión del tratado y la competitividad regional ocupan un lugar central en la agenda económica de México y Estados Unidos.









