Más de 83 millones de líneas siguen sin realizar el registro celular, mientras empresas esperan una decisión sobre una posible prórroga.
A ocho días naturales de que venza el plazo establecido por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para realizar el registro celular, persiste la incertidumbre sobre una posible prórroga de 120 días que evitaría afectaciones inmediatas para millones de usuarios y empresas que dependen de la conectividad móvil.
Esto es importante para empresas y usuarios debido a que la telefonía celular se ha convertido en una herramienta esencial para operaciones logísticas, cadenas de suministro, ventas, servicios de campo, transporte y coordinación de personal.
Las cifras disponibles muestran que el proceso aún está lejos de completarse. De acuerdo con datos difundidos por la propia autoridad, entre 60 y 61 millones de líneas habían sido vinculadas a una identidad física o empresarial hasta el 19 de junio. Considerando un universo de más de 144 millones de accesos móviles en el país, todavía quedarían pendientes alrededor de 83.16 millones de números.
La magnitud del rezago ha alimentado las versiones sobre una posible ampliación del plazo, la cual ya está contemplada dentro de la legislación vigente mediante un periodo extraordinario de regularización de 120 días.
Si la extensión se confirma, el proceso podría prolongarse hasta noviembre.
Empresas observan riesgos operativos
Para las empresas el principal riesgo está en la eventual interrupción de servicios de voz, datos y mensajería para líneas que no completen el trámite.
Actualmente, miles de empresas utilizan dispositivos móviles para monitoreo de operaciones, coordinación de flotillas, comunicación con proveedores, seguimiento de entregas y atención a clientes.
Una suspensión masiva tendría implicaciones para la productividad y la continuidad de procesos en distintos sectores económicos.
Sin embargo, operadores de telecomunicaciones han señalado que cualquier desconexión tendría que implementarse de manera gradual debido a la complejidad operativa que implicaría restringir millones de líneas en todo el país.
Pospago reduce parte del problema
Uno de los factores que podría disminuir el volumen de líneas pendientes es la decisión de la CRT de considerar registradas aquellas líneas de pospago cuyos titulares ya fueron identificados durante la contratación del servicio.
Esta medida podría incorporar automáticamente más de 26 millones de accesos operados por Telcel, AT&T y Movistar.
Aun así, la cifra de líneas pendientes seguiría siendo considerable y mantendría la presión sobre el proceso de regularización.
La industria espera una definición
La falta de claridad regulatoria ha generado inquietud tanto entre usuarios como entre empresas que administran grandes volúmenes de líneas corporativas.
La expectativa del sector está puesta en una definición de la CRT durante los próximos días, especialmente porque la postura oficial sostenida durante meses apuntaba a que el plazo del 30 de junio sería definitivo.
De concretarse una prórroga, la autoridad modificaría una narrativa que hasta abril descartaba cualquier ampliación del calendario.
La discusión ocurre en un momento en que la conectividad móvil se ha convertido en una infraestructura crítica para la economía.
Desde plantas industriales y centros logísticos hasta equipos comerciales y servicios técnicos, la operación cotidiana de miles de empresas depende de la disponibilidad de redes móviles para mantener la comunicación y ejecutar procesos en tiempo real.








