Plan México apuesta por 32 GW nuevos de electricidad, pero la red de transmisión podría frenar el suministro energético. Expertos alertan que el crecimiento eléctrico de México enfrenta un cuello de botella: la falta de inversión en transmisión.
El gobierno federal busca concretar una expansión histórica del sistema eléctrico nacional con la incorporación de 32 Gigawatts (GW) de nueva capacidad de generación antes de 2030. Sin embargo, el verdadero riesgo del Plan México no está en producir más electricidad, sino en la incapacidad de la red de transmisión para distribuirla.
La meta energética representa más de un tercio de la capacidad total instalada del país, que actualmente ronda los 91 GW, y supera incluso los 28 GW previstos en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN) 2025-2039. Pero detrás del ambicioso Plan hay un problema: la red nacional de transmisión apenas creció 3.8% entre 2018 y 2025.
En entrevista, Emiliano Tello, investigador del área de desarrollo económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), advierte que el país está priorizando la generación eléctrica sin acompañarla con la infraestructura necesaria para transportar esa energía.
“Estamos dando mucha importancia a la generación, a la transición a energías limpias y a los sistemas de almacenamiento, pero no hay un acompañamiento en la red de transmisión”, expone
El especialista explica que el crecimiento de la Red Nacional de Transmisión ha sido demasiado limitado frente al incremento en el consumo eléctrico nacional y ante las metas planteadas por la propia administración. De acuerdo con Luis J. Ramón, director general de Diram, incluso si el Estado logra cumplir el objetivo de generación, las deficiencias en el transporte de energía podrían convertir el proyecto en un gasto ineficiente.
Si no se amplía la red nacional de transmisión al mismo ritmo que la capacidad de generación, se desarrolla infraestructura que no podrá entregar la energía al consumo dentro del sistema eléctrico nacional”, alerta.
Para el investigador, el desafío del Plan México no solo será construir nuevas plantas eléctricas, sino desplegar una red capaz de sostener el crecimiento energético del país. “Se está instalando una capacidad de generación que no va a poder llegar a los hogares”, destaca Tello.
Un proyecto ambicioso bajo presión
El Plan México contempla que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aporte 9.8 GW de energía firme y 11.3 GW de energías renovables, mientras que el sector privado sumará otros 10.9 GW renovables.
“En el mejor de los casos, si logras materializar estos 32 GW y no lo acompañas con un desarrollo equiparable en transmisión eléctrica, sí podrías generar cuellos de botella importantes”, afirma Tello.
Otro foco de preocupación es el ejercicio del gasto público destinado a infraestructura eléctrica. De acuerdo con datos de la Cuenta Pública, en 2025 solo se ejerció 11% del presupuesto aprobado para proyectos de transmisión eléctrica. Además, el gasto efectivamente ejecutado cayó 87.4% real respecto a 2024.
“Hay nueve mil 200 millones de pesos que no se están ocupando, pese a que estaban destinados a proyectos de infraestructura en transmisión”, alerta.
México busca elevar la generación de energía limpia del 24% actual al 38% para 2030, aunque el Plan Nacional de Desarrollo fija una meta aún más ambiciosa del 45%. Para alcanzar este objetivo, los 22 GW de capacidad renovable contemplados en el Plan México serán clave.
Sin embargo, Luis J. Ramón advierte que, si no se construyen líneas de transmisión suficientes, una parte considerable de esa nueva electricidad no llegará a las regiones que más la necesitan.
“Es necesario el diálogo para impulsar infraestructura energética mediante esquemas innovadores que incluyan al sector privado. Sin esta colaboración, no se acelerarán los proyectos y el futuro eléctrico del país será insostenible”, concluye el directivo.








