La reforma energética de marzo de 2025 en México priorizaría el control estatal a través de la CFE y Pemex, lo cual representa un riesgo para empresas como Cox.
La reforma energética de marzo de 2025 en México reestructuró el sector mediante nuevas leyes publicadas en el Diario Oficial de la Federación, donde se estableció que se priorizaría el control estatal a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Pemex, situación que podría afectar la expansión de Cox en México, advirtió la firma.
En su reporte financiero al cierre de junio de 2026, Cox informó que está analizando los cambios que tendrán a partir de la Reforma y cómo ésta impactará en sus operaciones e inversiones, además destacó que hay disposiciones por definirse.
La CFE tiene a su cargo el 54% de la generación de energía eléctrica de México, y el 46% para la inversión privada. Esto representa un riesgo para empresas como Cox, quien adquirió una parte sustancial de Iberdrola México. En ese sentido, advirtió que la reforma representa un riesgo operativo directo que podría ralentizar su expansión debido a retrasos prolongados en la obtención de licencias comerciales, lo cual tendría impactos negativos estimados en hasta 20 millones de euros-
Asimismo, la reforma restringe el otorgamiento de nuevos permisos de interconexión para generadores particulares. Cox evalúa el impacto real. Si las licencias regulatorias se bloquean definitivamente, la empresa podría vender estos proyectos en desarrollo a terceros interesados en lugar de construirlos y operarlos.
El fortalecimiento legal de la CFE le ha permitido fijar condiciones de precios más agresivas a la baja. Lo anterior golpea los márgenes operativos de Cox justo cuando la empresa necesita generar flujo masivo para mitigar su deuda neta de 3 mil 300 millones de euros.









