Las protestas de la CNTE escalaron a instalaciones estratégicas de Pemex, bloquearon terminales de distribución de combustibles en Oaxaca y Chiapas como medida de presión al gobierno federal.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) elevó la presión sobre el gobierno federal al extender sus movilizaciones a instalaciones estratégicas de Petróleos Mexicanos (Pemex), una acción que podría tener repercusiones económicas y afectar el suministro de combustibles en algunas regiones del país.
Durante los últimos días, integrantes de la organización magisterial bloquearon accesos a terminales de almacenamiento y distribución de combustibles en Oaxaca y Chiapas, como parte de la jornada de protestas para exigir la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y una mesa directa de negociación con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Uno de los puntos más sensibles fue la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Pemex ubicada en Santa María El Tule, Oaxaca, instalación clave para abastecer estaciones de servicio en la capital oaxaqueña y municipios conurbados.
De acuerdo con reportes periodísticos, los maestros instalaron un campamento permanente para impedir las operaciones de la terminal, bloqueando la entrada y salida de unidades encargadas de distribuir combustibles.
Las movilizaciones también alcanzaron instalaciones de Pemex en Chiapas, donde docentes cerraron accesos a terminales de distribución de hidrocarburos utilizadas para abastecer la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez.
Riesgo para gasolineras y actividades económicas
Aunque hasta ahora no se ha reportado un desabasto generalizado, los bloqueos han generado preocupación entre distribuidores y consumidores debido a que estas instalaciones forman parte de la red logística que abastece a cientos de estaciones de servicio.
En Chiapas, algunos establecimientos comenzaron a registrar una mayor afluencia de automovilistas ante el temor de posibles interrupciones en el suministro de gasolina y diésel.
Especialistas señalan que, si los bloqueos se prolongan, podrían generarse retrasos en la distribución de combustibles con impactos para actividades comerciales, transporte de mercancías y movilidad regional.
Una protesta que escala
Las acciones contra Pemex forman parte de una estrategia más amplia de presión sindical.
Además de las instalaciones petroleras, la CNTE ha realizado bloqueos en aeropuertos, casetas de peaje, oficinas gubernamentales y vialidades estratégicas en diversos estados del país.
La organización sostiene que las medidas buscan obligar al gobierno federal a atender sus principales demandas, entre ellas la abrogación de la reforma de pensiones del ISSSTE de 2007, incrementos salariales y cambios en los mecanismos de ingreso y promoción docente.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que su administración mantendrá abiertas las mesas de diálogo con el magisterio, aunque también ha pedido liberar bloqueos que afectan a la población y a sectores económicos.









