Chevron y Microsoft desarrollarán un complejo energético de 2.67 GW en Texas para abastecer exclusivamente centros de datos de inteligencia artificial.
Chevron Corporation y Microsoft anunciaron una alianza estratégica para desarrollar una de las mayores instalaciones integradas de generación eléctrica y centros de datos en Estados Unidos, un proyecto que evidencia el papel creciente del gas natural como combustible clave para la economía digital.
La petrolera estadounidense informó que su subsidiaria Energy Forge One firmó un acuerdo con Microsoft para construir el denominado Proyecto Kilby, una instalación ubicada en el oeste de Texas que suministrará energía exclusiva a un centro de datos operado por la tecnológica mediante un contrato de compra de energía a 20 años.
El complejo energético tendrá una capacidad estimada de 2.67 gigavatios, equivalente al consumo eléctrico de millones de hogares.
El proyecto será desarrollado de manera modular y escalonada, permitiendo ampliar gradualmente la capacidad conforme aumenten las necesidades energéticas de Microsoft.
La mayor parte de la electricidad será generada mediante grandes turbinas fabricadas por GE Vernova, mientras que la capacidad complementaria será suministrada por Solar Turbines, subsidiaria de Caterpillar.
Según Chevron, el complejo se convertirá en uno de los mayores desarrollos de generación eléctrica a gas natural vinculados directamente a centros de datos en Estados Unidos.
La IA dispara la demanda energética
La expansión acelerada de la inteligencia artificial y los servicios de nube está generando una demanda eléctrica sin precedentes.
Jeff Gustavson, presidente de Nuevas Energías de Chevron, aseguró que el proyecto busca responder a una necesidad cada vez más crítica para la economía digital.
“La IA está transformando la economía global, y la energía abundante, asequible y confiable es esencial para impulsar esa transformación”, señaló.
Por su parte, Noelle Walsh, presidenta de Operaciones e Innovación en la Nube de Microsoft, destacó que el crecimiento de la inteligencia artificial exige infraestructura energética capaz de escalar rápidamente.
“Nuestro acuerdo con Chevron nos ayuda a garantizar energía dedicada y a gran escala para respaldar la evolución y la confiabilidad de la computación avanzada”, afirmó.
Menor presión sobre la red eléctrica
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que la generación eléctrica estará ubicada junto al centro de datos.
Este esquema busca evitar una mayor presión sobre la red eléctrica regional, un desafío que actualmente enfrentan numerosos estados estadounidenses debido al auge de los centros de datos impulsados por la inteligencia artificial.
La estrategia permite suministrar energía de forma directa, reduciendo riesgos asociados a congestiones en la infraestructura de transmisión.
Chevron estima que el proyecto generará más de 10 mil millones de dólares en ingresos fiscales estatales y locales, además de contribuir al sostenimiento de cerca de 2 mil empleos.
La compañía también aseguró que utilizará fuentes de agua salobre no potable para la operación de la planta y que incorporará sistemas avanzados de control de emisiones atmosféricas para reducir el impacto ambiental.
La decisión final de inversión se prevé para finales de 2026, mientras que el inicio de suministro eléctrico está programado para 2028.
La expansión de la inteligencia artificial está convirtiendo a la energía en un factor estratégico para la competitividad tecnológica. Mientras los centros de datos elevan el consumo eléctrico a niveles récord, compañías energéticas y tecnológicas comienzan a cerrar alianzas de largo plazo para garantizar el suministro, consolidando al gas natural como uno de los principales combustibles de la nueva economía digital.







