El gobierno amplió hasta diciembre el plazo para vincular líneas celulares con la CURP; más de 82 millones siguen pendientes.
A unos días de que venciera el plazo original, el gobierno federal decidió conceder una prórroga de 184 días naturales para que millones de mexicanos vinculen su número celular con su CURP dentro del nuevo registro nacional de telefonía móvil.
La medida representa un alivio tanto para los usuarios como para las empresas de telecomunicaciones. Hasta el 23 de junio, más de 82 millones de líneas permanecían sin registrar, una cifra que evidenció los desafíos operativos y tecnológicos que enfrenta una de las bases de datos más ambiciosas impulsadas por las autoridades en los últimos años.
El nuevo calendario extiende el plazo hasta finales de diciembre de 2026, aunque las fechas serán escalonadas según el último dígito del número telefónico. Los usuarios de prepago con terminación nueve (9) serán los últimos en registrarse y tendrán como fecha límite el 31 de diciembre.
La dependencia reiteró que una vez concluido el plazo correspondiente para cada usuario, las compañías podrán suspender el servicio de las líneas que no hayan sido vinculadas.
En esos casos, los usuarios únicamente podrán realizar llamadas a números de emergencia, atención ciudadana y a su operador telefónico, además de recibir alertas de protección civil como los avisos sísmicos.
El desafío para las empresas
La prórroga también representa una victoria parcial para el sector telecomunicaciones.
Desde el nacimiento del registro, operadores móviles, operadores móviles virtuales y empresas del sector habían advertido que el plazo original era insuficiente para adecuar plataformas tecnológicas, validar información y procesar millones de registros en tiempo récord.
Incluso algunos operadores reportaron pérdidas de usuarios asociadas a las dificultades del proceso. Operadores móviles virtuales señalaron afectaciones superiores al millón de líneas, mientras que empresas con infraestructura propia también reportaron bajas relevantes en sus bases de clientes.
La presión del sector fue constante durante los últimos meses, especialmente porque el registro implicó inversiones tecnológicas significativas para las compañías.
Un padrón multimillonario
El gobierno ha defendido el registro como una herramienta para fortalecer la prevención e investigación de delitos mediante la asociación de cada línea telefónica con la identidad de su titular.
Sin embargo, la implementación tiene un costo elevado. Estimaciones oficiales calculan una inversión superior a 4,000 millones de pesos para desarrollar y operar la infraestructura necesaria.
Parte de estos costos serían absorbidos inicialmente por las empresas de telecomunicaciones, aunque existe la posibilidad de que terminen reflejándose en los servicios que pagan los usuarios.









