Pemex confirmó un nuevo asalto a la plataforma Zaap-D en Ku-Maloob-Zaap, parte de una escalada de robos y abordajes ilegales en la Sonda de Campeche.
Cuatro días después de los hechos, Pemex confirmó el abordaje ilegal y robo en la plataforma satélite Zaap-D, parte del complejo Ku-Maloob-Zaap en el Golfo de México. De acuerdo con la empresa, alrededor de ocho personas ajenas a la operación ingresaron ilícitamente el 13 de febrero, sustrayendo radios de comunicación, herramientas y equipos de respiración autónoma, insumos críticos para la seguridad industrial en mar.
Pemex informó que, aunque no se registraron heridos, dos trabajadores fueron evacuados por crisis nerviosa y trasladados al Hospital General de Ciudad del Carmen. Tras el incidente, se activaron los protocolos de seguridad con apoyo de la Secretaría de Marina y se reforzaron patrullajes en la Sonda de Campeche, zona que en los últimos años se ha consolidado como uno de los principales focos de piratería marítima vinculada a la industria petrolera.
El ataque a Zaap-D no es un hecho aislado. En fechas recientes se confirmó también el asalto a las plataformas Abkatún Alfa y Abkatún Delta, donde grupos armados abordaron de noche en embarcaciones rápidas, intimidaron al personal con disparos al aire y sustrajeron al menos 30 equipos de respiración autónoma antes de huir. Estos equipos, además de su valor económico, son fundamentales para la respuesta a emergencias por fuego o fugas de gas, lo que incrementa el riesgo operativo tras cada robo.
Los datos obtenidos vía transparencia, citados en reportes recientes, muestran que los ingresos de personas ajenas a instalaciones marinas de Pemex se han acelerado: de 49 reportes en 2024 se pasó a 135 en 2025, con pérdidas económicas que ese mismo año alcanzaron 75 millones de pesos, tras un mínimo de 5 millones en 2024. En el periodo 2020-2025, la empresa suma más de 260 millones de pesos en afectaciones ligadas a robos en plataformas y equipos costa afuera.
En el contexto internacional, organismos como el International Maritime Bureau han advertido que, aunque las cifras globales de piratería y robo armado contra buques se han estabilizado, el riesgo para tripulaciones y personal offshore sigue siendo elevado, con más incidentes que incluyen abordajes y toma de rehenes. Firmas de seguridad marítima han señalado específicamente a la Bahía de Campeche como un hotspot donde la delincuencia organizada busca equipos de alto valor, combustibles y material fácilmente revendible en mercados ilícitos.
Con el caso de Zaap-D, la discusión se centra en la efectividad de los esquemas de vigilancia, la coordinación entre Pemex, Marina y autoridades civiles, y el impacto acumulado de estos eventos sobre la continuidad operativa y los costos de seguridad en la principal región productora de crudo del país.








