Moody´s advirtió que las necesidades financieras de Pemex van a complicar el ajuste fiscal de México y presionarán la deuda pública.
El respaldo financiero a Petróleos Mexicanos (Pemex) seguirá siendo un elemento determinante para la estabilidad fiscal y el perfil crediticio de México, advirtió Moody’s Ratings.
En el informe titulado “Apoyo a Pemex, revisión del T-MEC y planes fiscales para 2027 siguen siendo clave para las perspectivas crediticias”, la agencia señaló que el apoyo continuo a la petrolera mexicana limita la consolidación fiscal y ejerce presión sobre la deuda soberana.
Para Moody´s, México mantiene una calificación Baa2 con perspectiva negativa, mientras que Pemex se ubica en B1 con perspectiva estable.
A pesar de que el gobierno federal ha asegurado que, a partir de 2027, Pemex se iba a financiar sola, documentos de la propia empresa muestran que los apoyos por parte de Hacienda, permanecerán al menos hasta 2029, lo que seguirá presionando a las finanzas públicas.
Esto complica las finanzas del país, pues para este año, de acuerdo con datos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el porcentaje de la deuda pública de México se incrementó, y por lo tanto su costo financiero, es “alarmante” y todo apunta que el país se está endeudando para pagar su deuda.
Déficit y deuda al alza
De acuerdo con la agencia evaluadora de riesgo, el déficit fiscal de México se redujo a 4.9% del PIB en 2025, pero superó las expectativas debido al gasto rígido y al apoyo otorgado a Pemex.
Si bien los ingresos tributarios mostraron un fuerte crecimiento, el aumento en costos de pensiones, mayores cargas financieras y transferencias a la petrolera limitaron el ajuste fiscal.
Como resultado, la deuda del gobierno aumentó a casi 50% del PIB en 2025, frente al 40% registrado en 2023. La calificadora proyecta que podría acercarse al 55% del PIB hacia finales de la década si no se logra una consolidación más sólida.
Pemex mantiene presión financiera
Moody’s destacó que Pemex continúa registrando pérdidas operativas y flujo de caja libre negativo, lo que obliga a un respaldo soberano constante.
El servicio de deuda presupuestado, los instrumentos de apoyo que vencen y los beneficios aún inciertos de su reestructuración implican que el gobierno federal deberá mantener asistencia adicional.
“La evaluación crediticia del país también depende de una mayor claridad sobre la necesidad de apoyo soberano a Pemex y el ritmo de la consolidación fiscal en el presupuesto preliminar de 2027”, indicó la agencia.
Crecimiento modesto y riesgos externos
El reporte también advierte que el crecimiento económico de México se mantiene modesto, impulsado principalmente por el sector servicios y un consumo relativamente resiliente.
La inversión privada continúa rezagada ante la incertidumbre por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que limita una recuperación más robusta.
Moody’s señaló que los anuncios de nearshoring no se han traducido en un aumento significativo de la inversión privada, mientras que las exportaciones siguen concentradas en bienes de bajo valor agregado.








