La obra pública suma 14 meses de retrocesos por menor gasto en inversión física, de acuerdo con datos del Inegi.
Entre enero y noviembre de 2025, la inversión en construcción del sector público acumula una caída de 30.31% en comparación con el mismo periodo de 2024, lo que confirma una tendencia de contracción, así lo muestran datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Los datos de la inversión fija bruta, muestra que, en noviembre de 2025, el dinero destinado a la construcción del sector público registró una caída mensual de 23.98%, consolidando una tendencia negativa que ya se extiende por 14 meses consecutivos.
Este retroceso se explica, principalmente, por el menor gasto público en inversión física durante el primer año completo de la administración federal actual, un periodo marcado por ajustes presupuestales que han reducido los recursos destinados a obra pública e infraestructura.
Este desempeño contrasta con la importancia que tradicionalmente ha tenido la obra pública como herramienta para impulsar el crecimiento económico, generar empleo y detonar cadenas productivas relacionadas con la industria de la construcción.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, una reducción prolongada en la inversión pública puede tener efectos negativos en el mediano y largo plazo, particularmente en regiones donde la obra pública es clave para el desarrollo económico y social.
La construcción pública no solo genera empleos directos, sino que también impulsa la demanda de insumos, transporte y servicios profesionales, por lo que su contracción prolongada suele reflejarse en un menor dinamismo económico.
Menor gasto en inversión física
Las cifras del Inegi muestran que el gasto en inversión física del sector público se contrajo 28.4%, un recorte significativo que impactó directamente en la ejecución de proyectos de construcción financiados con recursos públicos.
La inversión física es uno de los principales motores de la construcción pública, ya que incluye recursos destinados a carreteras, hospitales, infraestructura hidráulica, educativa y otros proyectos estratégicos. Su reducción se traduce de manera casi inmediata en una menor actividad del sector.
Un ajuste que se mantiene
Con 14 meses consecutivos de caídas, la inversión pública en construcción muestra que es uno de los rubros más afectados por la política de ajuste en el gasto. Hasta ahora, los datos disponibles no muestran una reversión clara de esta tendencia.
El desempeño de la inversión pública será un factor clave a seguir en los próximos meses, especialmente por su impacto en la infraestructura, el crecimiento económico y la capacidad del Estado para impulsar proyectos estratégicos, este año veremos a qué se destinan los recursos planteados en el Plan Nacional de Infraestructura.








