Esta intención por adquirir la planta de Nissan se da en medio de tensiones por aranceles de EUA, por lo que estos fabricantes chinos buscan producir en México.
Dos de los principales fabricantes de automóviles de China, BYD y Geely, se encuentran entre los finalistas para adquirir una planta de Nissan–Mercedes-Benz en México, según una persona familiarizada con el proceso citada por Reuters.
De acuerdo con la agencia, los dos grupos chinos surgieron como finalistas entre nueve empresas interesadas en la compra. Entre las compañías que también expresaron interés se encuentran Chery y Great Wall Motor, mientras que el fabricante vietnamita de vehículos eléctricos VinFast sería el tercer finalista.
El interés de las armadoras chinas, no reportado previamente, marcaría un giro relevante para la industria automotriz mexicana, tradicionalmente dominada por fabricantes estadounidenses, europeos y japoneses que producen principalmente para exportar a Estados Unidos.
Aranceles de EUA y tensión comercial
El movimiento ocurre en un contexto complejo. La administración del presidente Donald Trump impuso en marzo un arancel de 25% a los autos fabricados en México, lo que ha afectado al sector.
Estados Unidos ha prohibido efectivamente la venta de vehículos de marcas chinas y ha acusado a México de servir como una “puerta trasera” para el ingreso de productos chinos al mercado estadounidense, según retoma Reuters.
Un portavoz de la Casa Blanca declaró a la agencia que las barreras comerciales responden a preocupaciones de seguridad nacional y económica, al señalar la “sobrecapacidad china subsidiada” que, afirmó, inunda otros mercados.
El dilema del gobierno mexicano
Reuters reporta que funcionarios de la Secretaría de Economía han instado discretamente a autoridades estatales a retrasar inversiones de fabricantes chinos hasta que concluyan las negociaciones comerciales con Estados Unidos en el marco del T-MEC.
Si bien el gobierno federal no puede bloquear la venta de una fábrica, enfrenta un equilibrio delicado: por un lado, la inversión china podría generar empleos en un momento de pérdidas laborales; por otro, podría tensar aún más la relación con Washington.
En 2024, clientes estadounidenses compraron 2.8 millones de los 4 millones de vehículos producidos en México, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), citada por Reuters. Sin embargo, las exportaciones a EU cayeron casi 3% en 2025, tras tres décadas de crecimiento.
El presidente de la AMIA, Rogelio Garza, advirtió que la caída podría profundizarse si continúan los aranceles. “No podemos seguir así”, declaró. “En este momento es más barato enviar autos a Estados Unidos desde Europa y Asia que desde México”.
Cierres y reconfiguración industrial
La planta Nissan–Mercedes en Aguascalientes cerrará operaciones. Mercedes trasladará la producción del modelo GLB a Hungría, mientras que Nissan cancelará los modelos Infiniti QX50 y QX55, como parte de una reestructuración global.
En paralelo, la cadena de suministro ya muestra cambios. En Ramos Arizpe, la empresa china Shanghai Yongmaotai Automotive Technology construye una fábrica de autopartes que empleará a 600 trabajadores, en contraste con los 1,900 despidos anunciados por General Motors en la misma ciudad debido a la débil demanda estadounidense de vehículos eléctricos.
Las ventas de autos eléctricos en EU han caído tras la reversión de subsidios por parte de la administración Trump, señala Reuters.








