Pemex elevó 10% la producción de diésel UBA en 2025 y redujo 41% las importaciones, aunque aún depende del exterior para 37% de la demanda nacional.
Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró 2025 con un avance relevante en la producción de diésel Ultra Bajo Azufre (UBA), en línea con la estrategia de reducir la dependencia de importaciones y cumplir con estándares ambientales más estrictos para el autotransporte de carga. De acuerdo con el reporte operativo de la empresa, la refinación de diésel UBA promedió 141,141 barriles diarios, un incremento anual de 10%, aunque menor al aumento de 34.7% observado en 2024. Este combustible, con un máximo de 15 partes por millón de azufre, representó 62% del total de diésel producido por Pemex (227,802 barriles diarios) y 13.8% del volumen total de petrolíferos, incluyendo gasolinas.
La producción está concentrada en el Sistema Nacional de Refinación (SNR). La refinería de Cadereyta encabezó el suministro de diésel UBA con 38,942 barriles diarios, equivalente a 28% del total nacional, con un crecimiento marginal de 1.26% frente a 2024. Le siguió Tula, en Hidalgo, con 36,065 barriles diarios, que registró un aumento de 32% anual y aportó 26% de la producción. Minatitlán se ubicó en tercer lugar con 26,956 barriles diarios, mientras que Salamanca contribuyó con 19,529 barriles diarios.
Un dato clave es el dinamismo de la refinería Olmeca (Dos Bocas), que alcanzó 18,643 barriles diarios de diésel UBA, con un crecimiento de 119% frente al año previo, consolidándose como uno de los motores del aumento reciente de oferta. En contraste, Salina Cruz apenas produjo 1,003 barriles diarios y la refinería de Madero no registró producción de este petrolífero en 2025, lo que evidencia diferencias en el grado de modernización y configuración de cada complejo.
En paralelo al aumento en la refinación, Pemex redujo de manera significativa sus compras externas. Las importaciones de diésel cayeron 41% anual y las de petrolíferos en su conjunto se redujeron 16.5%, alcanzando su nivel más bajo desde 2009, cuando se registraron flujos de importación similares en volumen para estos productos. A pesar de este ajuste, México todavía importa alrededor de 37% del diésel necesario para abastecer el mercado nacional, lo que mantiene la relevancia de la oferta externa en la matriz de suministro.
En el marco del Plan Estratégico 2025-2035, el objetivo es que 80% de los petrolíferos consumidos en el país sea producido en las siete refinerías ubicadas en México hacia 2030, apoyado en la consolidación de Dos Bocas y en la entrada en operación de nuevas plantas coquizadoras como la de Tula, que permitirán incrementar el rendimiento de destilados medios, particularmente diésel UBA.





