DP World abrió en Querétaro su primer almacén multi-cliente del Bajío, con 10,869 m², servicios 3PL avanzados y enfoque total en nearshoring para proveer a automotriz, industrial y tecnología.
La escena se repite cada vez más en el Bajío: naves nuevas, patios llenos de cajas marítimas y montacargas que no paran. Pero el anuncio de DP World en Querétaro no es un proyecto más. Es la entrada formal de uno de los gigantes globales de la logística al corazón de la manufactura mexicana, con una apuesta clara: convertirse en el “puerto seco” del nearshoring para la región centro.
El 4 de diciembre de 2025, DP World inauguró un nuevo almacén multi-cliente en el parque industrial La Bomba, en El Marqués, Querétaro. El sitio cuenta con 117,000 pies cuadrados, equivalentes a 10,869 metros cuadrados, y está diseñado específicamente para operaciones de alto volumen en esquemas de logística tercerizada (3PL).
La instalación opera como un centro compartido donde distintos clientes pueden almacenar inventarios, hacer cross-dock, etiquetado, reempaque, gestión de devoluciones y transbordos, con un sistema de gestión de almacén (WMS) que ofrece visibilidad de principio a fin. El layout combina 70% de espacio racking y 30% de piso, con 6,168 posiciones de tarima y un flujo semanal esperado de 17 a 20 contenedores de 40 pies.
Más allá de los metros cuadrados, lo relevante es el lugar del mapa. El Bajío se consolidó en la última década como uno de los hubs industriales más dinámicos de México, con clústeres automotrices, aeroespaciales, electrónicos y de maquinaria que dependen de cadenas de suministro ágiles para sostener operaciones de exportación a Estados Unidos y Canadá. DP World lo dice sin rodeos: Querétaro es “uno de los centros de manufactura más importantes de México” y la nueva nave está pensada para atender justamente a esas cadenas.
El concepto de almacén multi-cliente es clave para entender el impacto en la industria. En lugar de cada fabricante invirtiendo en su propio CEDIS, DP World ofrece una plataforma compartida donde empresas de distintos tamaños pueden acceder a infraestructura, tecnología y procesos de clase mundial sin inmovilizar capital en activos logísticos. Para los Tier 1 y Tier 2 del sector automotriz, esto significa poder mover inventarios mucho más cerca de las plantas de ensamble sin disparar costos fijos.
La apuesta también es un termómetro del nearshoring real, no solo del discurso. El propio comunicado de la empresa subraya que la apertura de Querétaro responde a la aceleración de la relocalización de manufactura hacia Norteamérica y busca fortalecer su red en México, que ya suma casi 800 profesionales de cadena de suministro y nuevas oficinas de freight forwarding en Ciudad de México.
El nuevo almacén ofrece acceso directo a la carretera 57 y cercanía con el Aeropuerto Intercontinental de Querétaro, combinación que lo convierte en punto estratégico para distribución regional y flujos transfronterizos. Para muchas empresas, esta ubicación puede ser la diferencia entre trabajar con inventarios de semanas o de días. Y en un entorno donde los clientes exigen entregas just-in-time, esa ventaja pesa tanto como una reducción arancelaria.
La instalación incorpora sistemas contra incendios de respuesta rápida (ESFR), CCTV 24/7, controles de acceso, iluminación LED eficiente y una configuración preparada para integrar infraestructura de vehículos eléctricos en el futuro, alineándose con estándares de seguridad y sostenibilidad exigidos por fabricantes globales.
Para el Bajío industrial, la entrada de DP World añade competencia y eleva la vara. Los operadores logísticos tradicionales tendrán que acelerar su adopción tecnológica, mientras los parques industriales empiezan a vender no solo metros, sino acceso a ecosistemas logísticos integrados. En términos prácticos, un proveedor que antes debía mandar un contenedor hasta el Valle de México para redistribuirlo, ahora puede usar Querétaro como punto de ruptura de carga, reducir tiempos y ganar flexibilidad ante cambios de producción.
El mensaje de fondo es claro: la guerra del nearshoring no se ganará solo con anuncios de plantas, sino con la capacidad de mover mercancías más rápido, con mayor visibilidad y menor costo. En ese tablero, el megualmacén 3PL de DP World en Querétaro se coloca como pieza obligada en la estrategia logística de cualquier fabricante que quiera tomarse en serio a México como base productiva de largo plazo.








