Techint concluyó el tramo “Veracruz Norte” de Puerta al Sureste: compresora de 94,000 caballos y landfall en Tuxpan. TC Energy y CFE proyectan gas firme para el sureste.
El rompecabezas gasífero del sur-sureste dio un paso clave, ya que Techint Ingeniería y Construcción informó la conclusión del tramo “Veracruz Norte” del gasoducto “Puerta al Sureste” para TC Energy, que incluye una estación compresora de 94,000 caballos, un ducto de 20–21 kilómetros y 36 pulgadas y un landfall de récord en Tuxpan, Veracruz. El logro, anunciado el 1 de diciembre, confirma que la obra avanza en los puntos de mayor complejidad técnica y prepara el terreno para el arranque comercial escalonado del proyecto que, en alianza con CFE, busca garantizar suministro confiable para el sureste.
El Puerta al Sureste es un gasoducto submarino que conectará Tuxpan con Coatzacoalcos (Veracruz) y Paraíso (Tabasco), con una capacidad superior a 1.3 Bcf/d y una longitud estimada de 715–778 kilómetros, de acuerdo con información pública de TC Energy, reportes de prensa especializada y registros sectoriales. El objetivo estratégico: llevar molécula de gas natural de Texas hacia nodos donde la demanda eléctrica crece más rápido, reduciendo el uso de combustibles líquidos y mejorando la confiabilidad regional.
El tramo concluido en Tuxpan es neurálgico. Ahí se ubica la estación de compresión y el punto de recepción que permite empujar gas hacia el Golfo. Techint detalla que la VZN (Veracruz Norte) contempló 94,000 caballos, un Direct Pipe de 1.5 kilómetros mar adentro y picos de 1,500 trabajadores y 3 millones de horas-hombre. Para un sistema dominado por ductos offshore, cumplir en tierra con compresión y “aterrizaje” sin contratiempos es condición para que el resto del trazado entre a pruebas.
La señal macro es igual de relevante. TC Energy presenta a Puerta al Sureste como un proyecto diseñado para fortalecer el suministro hacia Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y diversas crónicas subrayan su rol como insumo de nuevas centrales CC en la península. Aun si el tubo no llega físicamente a Mérida o Valladolid, el shock de oferta en Tabasco–Veracruz permite reconfigurar flujos y liberar molécula para Cuxtal–Mayakán, el sistema que abastece la península. La propia TC Energy describe a Puerta al Sureste como “game-changer” para la región peninsular, por la confiabilidad y el volumen que agrega al ecosistema.
El engranaje con Cuxtal II–Mayakán es, de hecho, la otra mitad de la historia. ENGIE y Macquarie acordaron en 2024 la expansión del Mayakán con más de 700 kilómetros nuevos y duplicación de capacidad, con financiamiento multibanca y cronogramas que apuntan a 2026. El gobierno de Yucatán y ENGIE han comunicado que la capacidad objetivo del corredor se duplicará para responder a la entrada de nuevas centrales CFE (Mérida IV y Riviera Maya/Valladolid) y a la demanda industrial que trae el nearshoring. La prensa especializada y los portales del proyecto detallan estaciones de compresión y medición adicionales y un calendario de 34 meses para la expansión, con conexión sistémica al SGP.
En términos de tiempos y costos, TC Energy llegó a anticipar que el SGP se terminaría por debajo del presupuesto y con metas de entrada “mid-year” 2025; los hitos reales muestran un cierre de obra crítica en el último tramo de 2025 y una puesta en servicio por fases que aterrizaría beneficios tangibles en 2026 conforme se interconecten tramos, compresión y entregas contractuales con CFE. El dato duro de la semana no es la fecha exacta de COD, sino que la compresión de Tuxpan ya está lista: sin ella, no hay presión ni caudal para el resto del gasoducto.
La foto 2026–2027 luce así: más gas hacia el Istmo y Tabasco, posibilidad de retroalimentar la red hacia la Península vía Cuxtal–Mayakán, centrales más eficientes sustituyendo combustóleo y diésel y, con ello, costos marginales menos volátiles en horas pico. También hay un ángulo logístico-industrial: el Corredor Interoceánico y los planes de LNG Pacífico–Istmo exigen volúmenes que sólo serán factibles si Puerta al Sureste y Mayakán entregan a tiempo.








