Pemex pagará entre 60 y 100% de adeudos el 16 y 30 de diciembre, pero requisitos fiscales limitarán el beneficio a pocos proveedores, en un contexto de alta presión financiera.
Petróleos Mexicanos (Pemex) realizará dos jornadas de pago a sus proveedores los días 16 y 30 de diciembre, en las que liquidará entre 60 y 100% de sus adeudos, pero sólo para un grupo acotado de empresas que cumplan con criterios específicos. De acuerdo con Alejandro Fuentes Alvarado, presidente del Centro Empresarial de Coparmex Carmen, la petrolera realizará una selección basada en requisitos fiscales y de seguridad social que muchas compañías actualmente no pueden cumplir.
Entre las condiciones establecidas por Pemex destacan estar al corriente en el pago de obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Infonavit. Sin embargo, numerosos proveedores enfrentan litigios, créditos fiscales o incluso cuentas embargadas precisamente como consecuencia del impago de la propia petrolera, lo que limita su capacidad para regularizarse y acceder a estos esquemas de pago.
Fuentes Alvarado subrayó que el universo de empresas que resultarán beneficiadas será reducido, ya que el cumplimiento estricto de todos los requisitos es prácticamente inalcanzable para una parte importante de la cadena de suministro. Esta situación genera un círculo vicioso: la falta de pagos de Pemex deteriora la situación fiscal y financiera de las compañías, y luego estas mismas condiciones les impiden calificar para los programas de regularización de adeudos.
Según estimaciones del sector empresarial, durante 2025 Pemex solo habría cubierto alrededor de 30% de la deuda correspondiente a lo facturado en el propio ejercicio fiscal, sobre un saldo global cercano a los 400 mil millones de pesos. Esta proporción, calificada como mínima por los empresarios, ha obligado a muchas firmas a operar con flujos restringidos, recurrir a financiamiento caro o postergar inversiones y mantenimiento.
El cierre de año agudiza la presión sobre las compañías proveedoras, que deben hacer frente al pago de aguinaldos, prestaciones y otros compromisos laborales con sus colaboradores. De acuerdo con los testimonios recabados, algunas empresas han tenido que extender sus esfuerzos financieros durante dos años para cumplir con sus obligaciones de fin de año, mientras que otras advierten posibles recortes de personal si no se materializan pagos adicionales por parte de la petrolera en las próximas semanas.
En este contexto, la expectativa del sector se centra en la eficacia y alcance real de los pagos anunciados por Pemex, así como en la posibilidad de que se establezcan nuevos mecanismos para atender el rezago con proveedores durante 2026.





