Pemex incrementó 36% la producción de combustóleo en octubre, mientras gasolinas cayeron mensual y diésel siguió al alza, elevando 2.1% la producción total de petrolíferos.
En octubre de 2025, el Sistema Nacional de Refinación de Petróleos Mexicanos (Pemex) registró un cambio relevante en la estructura de su producción: el combustóleo se disparó, mientras que las gasolinas mostraron una desaceleración mensual, a pesar de mantener un crecimiento respecto al año previo.
De acuerdo con los datos operativos, la producción de combustóleo alcanzó 240,000 barriles diarios, un incremento de 36.3% mensual frente a los 176,000 barriles diarios de septiembre. En la comparación anual, el aumento fue de 38%, ya que en octubre de 2024 se producían 174,000 barriles diarios de este refinado, catalogado como de bajo valor comercial y con alta intensidad de emisiones por su uso principalmente en generación eléctrica, navegación y procesos industriales.
En contraste, la producción de gasolinas se ubicó en 324,746 barriles diarios, lo que implicó una caída de 10.2% frente a los 361,689 barriles diarios de septiembre. Sin embargo, en términos anuales, el volumen sigue al alza: en octubre de 2024 se producían 255,542 barriles diarios, por lo que el avance interanual fue cercano a 27%, reflejando el efecto de mayores cargas de crudo y de la incorporación gradual de capacidad en el sistema de refinación.
El diésel se mantuvo como el segundo producto más relevante en volumen, con 255,626 barriles diarios, ligeramente por encima del combustóleo. Esta cifra significó un aumento de 2.6% mensual respecto a los 248,958 barriles diarios de septiembre y un salto de 73.4% anual, frente a los 147,357 barriles diarios de octubre de 2024. El comportamiento del diésel es consistente con la prioridad de atender la demanda del transporte de carga y del sector industrial.
En conjunto, la producción total de petrolíferos del Sistema Nacional de Refinación alcanzó 1,039,574 barriles diarios, lo que representa un incremento de 2.1% mensual y de 15.84% anual. Esto confirma una recuperación de la actividad de refinación frente al año anterior, cuando las plantas enfrentaron paros frecuentes por mantenimiento, limitaciones operativas y restricciones asociadas a la calidad del crudo procesado.
El repunte del combustóleo, frente a una desaceleración en gasolinas y un crecimiento sostenido en diésel, muestra un ajuste en el mix de productos refinados, con implicaciones operativas, comerciales y ambientales que seguirán bajo observación del mercado y de los reguladores.





