Waha vuelve a negativo y México siente el golpe: reportan menor flujo en noviembre y más volatilidad por mantenimientos. Urgen coberturas y gestión fina de nominaciones.
El termómetro del gas en el Permian volvió a encender las alarmas: los precios spot en el hub Waha han registrado episodios negativos recurrentes por restricciones de salida y mantenimientos en ductos clave. La debilidad en West Texas —reforzada por producción elevada— ha provocado que, a inicios de noviembre, las importaciones por gasoducto hacia México se “entibiaran” frente a semanas previas, según reportes especializados.
Para dimensionar, Waha llegó a promediar negativos de hasta -1.48 USD/MMBtu en sesiones recientes, mientras la base frente a Henry Hub se ha ampliado por cuellos de botella periódicos (mantenimientos/anomalías en sistemas como Permian Highway o GCX). Aunque estos swings no son nuevos, la persistencia de precios negativos —y la estacionalidad del mantenimiento— han mantenido al mercado en guardia.
México, que marcó récord de 7.5 Bcf/d de importaciones en mayo, depende de ese gas barato para su sector eléctrico e industria. La “respiración” a la baja en los primeros días de noviembre no cambia la tendencia estructural de alta interconexión, pero sí subraya la vulnerabilidad a eventos operativos en el Permian y a la competencia por moléculas con otros destinos (LNG y mercado doméstico estadounidense).
La fotografía semanal de la EIA muestra un telón de fondo de futuros más caros y volatilidad por almacenamiento y clima, mientras avisos operativos en sistemas de Kinder Morgan recortan capacidad disponible para servicio interrumpible en ventanas específicas. En ese contexto, los offtakers mexicanos deben gestionar contratos y nominaciones con más precisión para evitar exposición a curtailments temporales.
¿Qué mirar adelante?
- Calendario de mantenimientos y avisos de capacidad en sistemas críticos (GCX, PHP, Whistler, Wahalajara).
- La relación Henry Hub–Waha (basis) como señal de congestión: bases muy negativas tienden a coincidir con restricciones y reprocesos de nominaciones.
- La respuesta de la demanda mexicana ante frío en el norte y picos eléctricos: si la curva de carga repunta, la sensibilidad a cortes se eleva.
En suma, la mini-pausa de flujos hacia México a inicios de mes sirve de recordatorio: la resiliencia no depende sólo del precio atractivo en Waha, sino de mantener redundancia de rutas, contratos flexibles y visibilidad operativa diaria. Para las áreas de suministro, el reto pasa por balancear costo vs. seguridad de abasto cuando el basis se vuelve impredecible.





