Técnicos y profesionistas de Pemex protestan en la Torre Ejecutiva exigiendo un aumento salarial del 4.5%, alegando exclusión injusta por parte de la empresa.
La Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) realizó este lunes una manifestación en las instalaciones de la Torre Ejecutiva de Petróleos Mexicanos (Pemex), en demanda de un aumento salarial que, aseguran, les ha sido negado de manera injustificada.
De acuerdo con Guillermo Alfonso Briceño Talango, secretario del Trabajo de la sección 8 Ciudad de México de la UNTyPP, las autoridades se niegan a otorgar un incremento del 4.5% que ya fue concedido al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). “El problema es que el STPRM no representa al personal técnico y profesionista, que sí está afiliado a nuestro gremio”, afirmó.
La demanda agrupa a más de 22 mil trabajadores de confianza que exigen un trato equitativo, justo y conforme a la ley. “Somos trabajadores del Apartado A del artículo 123 constitucional, por lo tanto, tenemos derecho a las mismas condiciones salariales”, señaló Briceño Talango, quien criticó el argumento de que el personal de confianza no merece el incremento.
La dirigencia sindical lamentó que, bajo el pretexto de la política de austeridad, el gobierno y Pemex hayan excluido a este segmento del personal. “Nos dicen que no hay dinero, que Pemex está en condiciones financieras difíciles, pero esto no debe justificar que nos mantengan con sueldos estancados”, advirtió.
Además, subrayó que los técnicos y profesionistas de Pemex enfrentan altos niveles de retención fiscal. “De nuestros salarios se descuenta entre 30 y 35 por ciento de impuestos, por lo que el ingreso neto que recibimos está lejos de ser elevado”, precisó.
Briceño cuestionó que se otorguen aumentos solo al STPRM y no al personal que —según dijo— toma las decisiones técnicas y estratégicas dentro de la empresa. “Somos la cabeza operativa e intelectual de Pemex. No es lógico que se degrade nuestra remuneración de esta forma”, sentenció.
Durante la protesta, una comitiva de la UNTyPP fue recibida por autoridades de Pemex para instalar una mesa de diálogo, lo cual fue considerado como un primer paso hacia una posible solución al conflicto laboral.








