Taigene México invertirá 33 mdd para expandir su planta en Colinas de León y aumentar la producción de motores eléctricos automotrices para el mercado norteamericano de vehículos eléctricos.
La ciudad conocida históricamente por la piel y el calzado está reescribiendo su identidad industrial. La empresa Taigene México, de origen taiwanés, anunció una expansión de 33 millones de dólares en su planta ubicada en el parque industrial Colinas de León, con el objetivo de incrementar la producción de motores eléctricos automotrices destinados al mercado de Norteamérica.
Taigene ya operaba en León como proveedor de componentes eléctricos y bobinados; con esta inversión, la planta dará un salto de escala y complejidad, alineándose con la ola global de electrificación vehicular que está reconfigurando a toda la industria automotriz.
¿Qué significa esta expansión?
De acuerdo con información difundida por la empresa y autoridades estatales, la ampliación contempla: Nuevas líneas de producción de motores eléctricos y componentes para trenes motrices electrificados. Incorporación de tecnología de automatización y control de calidad para cumplir los estándares de OEMs globales. Generación de nuevos empleos técnicos y de ingeniería, con foco en mecatrónica, electrónica y manufactura avanzada.
La planta reforzada de Taigene se integrará en cadenas de suministro que abastecen a armadoras instaladas en México y Estados Unidos, muchas de ellas en proceso de migrar parte de su portafolio a modelos híbridos y eléctricos.
León, del calzado a la electro-movilidad
La expansión de Taigene es un símbolo del giro que vive el Bajío: León mantiene su vocación tradicional en piel y calzado, pero cada vez más atrae manufactura avanzada, automotriz y de autopartes eléctricas. El parque industrial Colinas de León se ha convertido en un imán para proveedores globales que buscan combinar costos competitivos, talento técnico y cercanía con armadoras en el Bajío y el norte.
Para la ciudad, la llegada de más producción de motores eléctricos implica:
- Empleos mejor remunerados y especializados.
- Oportunidades para universidades y tecnológicos locales de actualizar sus programas hacia movilidad eléctrica y electrónica automotriz.
- Mayor posicionamiento de León como nodo de la industria 4.0 dentro de Guanajuato.
La electrificación como presión y oportunidad
El movimiento de Taigene no se entiende sin el contexto global:
- Las grandes armadoras han anunciado metas agresivas para elevar la proporción de vehículos eléctricos e híbridos en su portafolio hacia 2030–2035.
- Nuevas regulaciones de emisiones en Estados Unidos y Europa empujan la transición, obligando a regionalizar la producción de componentes clave, como motores eléctricos, inversores y baterías.
- Producir esos componentes desde México ayuda a cumplir reglas de origen del T-MEC y reduce riesgos logísticos.
En ese tablero, Taigene busca posicionarse como proveedor estratégico de motores eléctricos para múltiples OEMs y Tiers 1, usando León como plataforma.
Desafíos en talento, energía y cadena de proveeduría
El crecimiento de la planta trae consigo retos conocidos:
- Talento: se requerirá un número creciente de técnicos e ingenieros con habilidades en electrónica de potencia, manufactura de precisión y pruebas de motores eléctricos. Esto presionará a universidades y centros de capacitación para actualizar su oferta.
- Energía eléctrica: la producción de motores eléctricos es intensiva en consumo energético, y el Bajío ya enfrenta, como el resto del país, la necesidad de asegurar capacidad suficiente y de calidad para nuevas inversiones.
- Proveeduría local: la expansión puede ser una gran noticia para pymes metalmecánicas, de plásticos técnicos y servicios industriales… si logran cumplir especificaciones y tiempos de respuesta.
Si estos retos se atienden a tiempo, León podría consolidarse como un eslabón clave de la cadena de electrificación automotriz norteamericana, y no solo como una fábrica de componentes aislados.





