BofA anticipa que Pemex podría necesitar apoyo fiscal en 2027, pese a los planes de autosuficiencia y reestructura de deuda que impulsa el gobierno mexicano.
Durante una conferencia de prensa, Roberto Núñez, director de Mercado de Capitales y Ventas Corporativos de Bank of America (BofA), comentó que, aunque el objetivo del gobierno mexicano es que Petróleos Mexicanos (Pemex) logre financiarse por sí misma en 2027, es probable que ese año todavía reciba una aportación presupuestal significativa por parte del gobierno federal.
Núñez explicó que esta meta dependerá de la correcta implementación del plan operativo y estratégico que actualmente está en desarrollo, incluyendo una reestructura integral de deuda. Uno de los ejes clave de ese plan es la necesidad de que Pemex se enfoque únicamente en sus negocios más rentables y mejore su eficiencia operativa a través de una reducción de costos sostenida.
Actualmente, la petrolera enfrenta una deuda financiera de 100,300 millones de dólares al cierre del tercer trimestre de 2025. Para finales de año, la empresa estima reducirla a 85,000 millones de dólares gracias a varias estrategias de refinanciamiento y apoyo gubernamental.
Entre las medidas más destacadas, se encuentran la emisión de notas estructuradas pre-capitalizadas por un monto de 12,000 millones de dólares, así como la creación de un fondo por 250,000 millones de pesos en Banobras, destinado a cumplir con compromisos de pago y apoyar a proveedores.
A pesar de este respaldo federal, tanto Pemex como el gobierno tienen la expectativa de que la empresa logre eventualmente sostenerse por sí misma y acuda al mercado de valores para financiar sus operaciones futuras. Sin embargo, BofA considera que en 2027 aún será necesaria una aportación relevante por parte del erario.
Esta visión se alinea con la tendencia observada en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2026, que contempla un apoyo económico considerable para Pemex. Aun cuando se busca que la empresa estatal avance hacia una mayor autosuficiencia financiera, los analistas consideran que ese proceso será paulatino y sujeto a múltiples factores operativos, de mercado y fiscales.
La empresa también espera continuar con estrategias de contención de pérdidas, como la reducción registrada en el tercer trimestre de 2025, cuando recortó sus pérdidas netas a 61,242 millones de pesos, en parte gracias al incremento de producción en campos como Ixachi y una política más estricta de eficiencia financiera.








