AMDEE reporta 7,782 MW eólicos al cierre de 2024; nueva planeación pública habilita 2,180 MW adicionales hasta 2029. Con ello, México rebasaría 10 GW a 2030.
La energía eólica mexicana vuelve a tomar velocidad. Datos recientes colocan a México en la ruta de superar los 10 gigawatts (GW) instalados antes de 2030, impulsado por una combinación de planeación estatal y capital privado. De acuerdo con un análisis publicado hoy por Energía Estratégica, el país cerró 2024 con 7,782 MW eólicos en operación (dato de AMDEE) y tiene 2,180 MW habilitados bajo la nueva planeación vinculante que deberían entrar en operación de aquí a 2029. Si se ejecutan en tiempo, el umbral de 10 GW quedaría superado.
El nuevo impulso llega tras la convocatoria de la Secretaría de Energía para incorporar 5,970 MW de nueva capacidad (sobre todo solar y eólica) en seis regiones del país, con US$7,140 millones de inversión estimada. La distribución por regiones —Peninsular, Occidental, Oriental, Noreste, Central y Norte— ofrece un mapa para destrabar nodos donde la demanda industrial y la confiabilidad del sistema lo exigen.
¿Por qué “despega” otra vez la eólica?
- Planeación vinculante: prioriza nodos y refuerzos de transmisión para interconectar capacidad con menor incertidumbre; esto mejora la bancabilidad de los proyectos.
- Demanda industrial: el nearshoring y el boom de data centers elevan el apetito corporativo por PPAs con atributos verdes (CELes), lo que reanima el pipeline. (Inferencia apoyada en tendencias sectoriales).
- Portafolios híbridos: mayor interés por hibridar eólica/solar y agregar baterías (BESS) para reducir curtailment y ofrecer firm capacity.
Dónde mirar (regiones y nodos)
- Península: la gran prioridad por historial de restricciones; la planeación asigna 1,770 MW nuevos en la región, donde la eólica puede aportar estabilidad si se complementa con storage.
- Noreste/Bajío: cercanía a clústeres manufactureros y nueva demanda; aquí la eólica compite con solar y cogeneración, pero gana por curvas vespertinas complementarias.
- Occidente: potencial para repotenciación de parques existentes y proyectos greenfield con acceso a subestaciones priorizadas.
El balance de AMDEE
La Asociación Mexicana de Energía Eólica recuerda que el sector acumula inversiones por 13.8 mil millones de dólares y que la capacidad instalada ya roza los 7.7–7.8 GW; con la nueva oleada, el país recuperaría tracción después de años marcados por permisos lentos y cuellos de transmisión.
Riesgos (porque no todo es viento a favor)
- Transmisión: sin RNT a tiempo, habrá recortes (curtailment); la solución pasa por obras y re-dispatch inteligente.
- Tramitología: MIAs, derechos de vía y social pueden ralentizar cronogramas; el reloj para 2029 es apretado.
- Perfil de mercado: PPAs corporativos requieren ofertar valor (flexibilidad, garantías, certificados) y credit scoring de offtakers.
Qué pueden hacer hoy los desarrolladores
- Alinear proyectos a las seis regiones priorizadas y asegurar estudios de interconexión en tiempo.
- Incluir BESS desde el modelo financiero; el CAPEX inicial sube, pero el LCOE efectivo y la bancabilidad mejoran.
- Explorar repotenciación de parques existentes: menores riesgos de right-of-way y tiempos de obra.
En síntesis: con 7,782 MW operando y 2,180 MW “habilitados” en la planeación pública, México tiene la mesa puesta para rebasar 10 GW eólicos antes de 2030—si la red acompaña y el capital fluye.





