Hugo Amador, Sales Manager de Weidmüller México, explica cómo el Internet Industrial de las Cosas y la migración tecnológica están transformando la eficiencia, el control energético y la inteligencia operativa en la industria mexicana hacia 2030, en un contexto global de automatización acelerada.
El Internet Industrial de las Cosas (IIoT, por sus siglas en inglés) se ha convertido en una pieza fundamental para la modernización del sector manufacturero y energético. Sin embargo, su adopción en América Latina aún avanza con cautela.
Durante su participación en Panorama Energético, Hugo Amador, Sales Manager de Weidmüller México, compartió la visión de la compañía alemana sobre cómo impulsar esta transición tecnológica en un entorno que demanda mayor eficiencia y digitalización.
“El Internet Industrial de las Cosas básicamente lo definimos como conectar y optimizar procesos industriales con datos en tiempo real”, explicó Amador. “Estamos muy enfocados en la parte de eficiencia. No solo simplificar, sino eficientar, que son dos cosas muy diferentes”.
Evolución tecnológica y desafíos en Latinoamérica
El especialista reconoce que México y América Latina enfrentan un proceso de adopción más lento que otros mercados. Las industrias transnacionales han liderado la implementación del IIoT, mientras que las pequeñas y medianas empresas comienzan a dar sus primeros pasos.
“El movimiento y la evolución han sido relativamente lentos comparados con infraestructuras tecnológicamente más avanzadas. Sin embargo, la tendencia hacia operaciones más eficientes y con menos errores nos llevará a una evolución acelerada”, señaló.
Amador explicó que uno de los grandes retos es la transición tecnológica: pasar de sistemas heredados (“legacy”) a plataformas inteligentes capaces de integrar datos, automatización y mantenimiento predictivo.
El cambio no debe ser abrupto, sino una migración progresiva, capaz de incorporar nuevas herramientas sin interrumpir la operación.
“Existen medios para hacer una migración por etapas. Hay plataformas que integran elementos de obsolescencia con elementos de modernidad, interoperables entre distintas marcas y tecnologías”, agregó.
Edge Computing y decisiones en tiempo real
Entre las tecnologías que están marcando el rumbo del IIoT, Amador destacó el Edge Computing y la inteligencia artificial local, que permiten que las decisiones se tomen en el sitio, sin depender de la nube.
“El tema de la nube se quedará en el almacenamiento de datos”, explicó. “Pero la toma de decisiones tiene que ser local. El Edge Computing permite integrar sistemas para que la inteligencia artificial sea más eficiente y se tomen decisiones en tiempo real”.
Esta tendencia marca el paso de un enfoque reactivo a uno predictivo, donde las máquinas no solo responden a fallos, sino que anticipan posibles interrupciones y optimizan recursos.
Weidmüller: 170 años de innovación, 30 en México
Con 170 años de historia global y más de tres décadas de presencia en México, Weidmüller ha sido un aliado clave para la automatización industrial.
La compañía ofrece soluciones que abarcan desde la conectividad eléctrica hasta la inteligencia artificial aplicada, integrando hardware, software y servicios de consultoría para la evolución digital de la industria.
“Nuestros sistemas abarcan desde el control de distribución de energía eléctrica hasta la inteligencia artificial en la parte de software”, detalló Amador.
Las herramientas desarrolladas por la compañía están orientadas a optimizar el consumo energético, monitorear condiciones de generación y facilitar la incorporación de energías limpias en los procesos productivos.
En la actualidad, la normativa eléctrica impulsa a las empresas a monitorear sus condiciones energéticas y de consumo en tiempo real. Weidmüller responde con soluciones de integración tecnológica que permiten avanzar hacia modelos industriales más sostenibles y automatizados.
Migración tecnológica y cultura de innovación
El experto subrayó que la transformación digital no depende solo de la tecnología, sino también de la cultura empresarial. Las compañías que adopten una visión de largo plazo y fomenten la innovación tendrán una ventaja competitiva hacia 2030.
“Las empresas deben estar ya integrándose en una etapa de evolución, generando alianzas estratégicas, proyectos piloto y de migración”, dijo. “Hacia 2030, las industrias mexicanas deben estar totalmente automatizadas, con alto manejo de eficiencia y evitando fallos”.
Entre los pilares de esta transición destacan la tecnología 5G, la inteligencia artificial y la automatización avanzada, que en pocos años dejarán de ser opcionales para convertirse en el estándar operativo del sector manufacturero.
Eficiencia y continuidad operativa: las metas del IIoT
El Internet Industrial de las Cosas no solo optimiza procesos, sino que redefine la relación entre maquinaria, datos y personas.
Para Amador, el objetivo no es reemplazar la mano de obra, sino potenciarla con herramientas digitales que eliminen tareas repetitivas y reduzcan los tiempos muertos en planta.
“La automatización y la evolución tecnológica son un reto para toda la industria. Nosotros tenemos los recursos para apoyar desde la consultoría hasta la conectividad necesaria para procesos altamente eficientes”, señaló el directivo.
Desde la perspectiva de Weidmüller, el IIoT representa un camino inevitable hacia la eficiencia total, en el que la información y la energía fluyen con la misma precisión que los sistemas que las gestionan.





