Leonardo Borjas, líder de Innovación en Telcel Empresas, explica cómo la conectividad gestionada, el despliegue de 5G y el internet de las cosas están cambiando la forma en que operan las empresas industriales en México rumbo a la digitalización total.
En el contexto de la cuarta revolución industrial, la conectividad se ha convertido en el cimiento sobre el cual se construye la transformación digital de las empresas. Así lo explicó Leonardo Borjas Vega, líder en Innovación y Soluciones Tecnológicas de Telcel Empresas, durante una entrevista exclusiva con Panorama Energético.
“La aportación de Telcel Empresas es como si fuera el cimiento: la conectividad”, señaló Borjas. “Todas estas tecnologías se basan principalmente en tener un método de conectividad para que todos esos datos que se generan puedan ser transmitidos”.
El concepto de conectividad gestionada se ha vuelto esencial para las organizaciones que buscan optimizar sus procesos, integrar sistemas inteligentes y tomar decisiones basadas en datos. Esta modalidad permite que las empresas monitoreen en tiempo real el uso de su infraestructura digital y administren de manera más eficiente los dispositivos conectados.
Telcel Empresas ofrece precisamente este tipo de conectividad, que va más allá del acceso a internet: permite integrar redes de sensores, dispositivos y plataformas de análisis en una arquitectura segura, escalable y diseñada para el crecimiento.
El aumento exponencial en el número de dispositivos conectados es uno de los grandes retos para el ecosistema digital. Según Borjas, en 2018 había alrededor de 18 mil millones de dispositivos conectados, y para 2030 la cifra se duplicará, alcanzando los 40 mil millones.
“Se requiere que la infraestructura sea segura, que pueda soportar esa cantidad de conexiones y, sobre todo, que permita que esas conexiones sean eficientes”, afirmó. “A través de eso, se puede permitir a las empresas tener una conectividad que mantenga sus operaciones firmes”.
Este panorama exige una red confiable que garantice latencia mínima, alta velocidad y disponibilidad continua, elementos que el despliegue de la tecnología 5G está comenzando a ofrecer en sectores industriales, logísticos, de energía y manufactura.
Del 2G al 5G: una evolución estratégica
La historia de la conectividad móvil ha acompañado cada etapa de la transformación digital. Desde el 2G hasta el actual 5G, cada generación ha abierto la puerta a nuevas capacidades empresariales.
“Ahora el despliegue de la tecnología 5G permite tener mayor velocidad en las conexiones móviles, pero también parámetros como latencias muy bajas”, explicó Borjas. “Esto sirve mucho para empresas que conectan diferentes dispositivos y que necesitan comunicación en tiempo real”.
El 5G no se limita a mejorar la navegación en smartphones. En el entorno corporativo, es un habilitador de procesos críticos, desde la automatización industrial hasta la operación remota de maquinaria o la gestión energética de edificios inteligentes.
Uno de los ejemplos más concretos que Borjas compartió es el impacto de la conectividad en la eficiencia energética de los edificios inteligentes. A través del monitoreo en tiempo real de sistemas como iluminación, climatización y elevadores, las empresas pueden alcanzar ahorros significativos.
“Está comprobado que en un edificio inteligente se puede llegar a ahorrar hasta 6.1% del consumo energético”, indicó. Este tipo de eficiencia no solo reduce costos, también contribuye al objetivo creciente de las empresas por disminuir su huella de carbono.
La tecnología, entonces, no solo sirve para optimizar operaciones, sino que se convierte en un instrumento para alcanzar metas de sostenibilidad y responsabilidad corporativa.
La transformación comienza con un cambio cultural
Borjas fue enfático al señalar que el verdadero reto de la transformación digital no siempre es tecnológico, sino cultural. Muchas empresas aún realizan procesos manuales que podrían digitalizarse con herramientas básicas como formularios móviles o plataformas de recopilación de datos.
“Eso ya es transformación digital. Empieza con un cambio cultural para que la gente deje de utilizar ciertos mecanismos y empiece a usar otros más eficientes”, afirmó.
El mensaje a las empresas es claro: no es necesario comenzar con grandes inversiones. Se puede iniciar con pasos sencillos que permitan escalar gradualmente hacia soluciones más complejas como inteligencia artificial, Big Data o automatización industrial.
Finalmente, Borjas hizo un llamado a las empresas mexicanas para que no posterguen su transición hacia la industria 4.0, especialmente en un entorno global cada vez más competitivo y digitalizado.
“Este lustro que viene, de aquí a 2030, va a ser definitivo para que las empresas puedan transformar sus operaciones”, expresó. “Queremos ser parte de esa transformación digital y apoyar a nuestros clientes a que puedan llevarla a cabo con nuestros consultores”.
El compromiso de Telcel Empresas no es solo proveer conectividad, sino acompañar a las organizaciones en la adopción, adaptación y evolución de tecnologías que mejoren su desempeño.





