La CFE lanzó su Programa de Obras de Justicia Energética 2025–2028: 42,221 obras en los 32 estados, con $18,916 millones financiados por el FSUE. Prioriza cobertura universal.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) puso en marcha un programa masivo de electrificación social y refuerzos de red que, de cumplirse, moverá la aguja de cobertura y calidad del servicio: 42,221 obras entre 2025 y 2028, con $18,916 millones de pesos, financiados por el Fondo de Servicio Universal Eléctrico (FSUE) bajo la coordinación de la Secretaría de Energía. El objetivo es llevar energía a comunidades sin servicio y reforzar infraestructura en zonas marginadas de los 32 estados.
El boletín oficial detalla metas por año y confirma que el programa integra extensiones de red, nuevas acometidas, postes, transformadores, subestaciones locales y, donde la densidad lo justifique, soluciones individuales (p. ej., sistemas solares autónomos). En 2025 se prevé concluir 12,235 obras, con prioridad para localidades con índices de rezago social y accesibilidad compleja. Gremios y medios sectoriales han replicado las cifras y el enfoque territorial.
¿Por qué es relevante para el sector (y para el negocio)?
- Demanda nueva y formalización: incorporar decenas de miles de hogares/negocios a la red aumenta la base de clientes y reduce pérdidas no técnicas en corredores periurbanos.
- Contratación y empleo local: el volumen (42 mil obras) abre oportunidades para contratistas eléctricos, fabricantes de materiales, logística y servicios (supervisión, HSE).
- Calidad del servicio: el programa no es sólo cobertura; incluye refuerzos para mitigar bajas de tensión, picos y fallas en redes primarias y secundarias.
Encajes con la planeación mayor
El empuje social convive con el plan de transmisión 2025–2030 de la propia CFE: +275 nuevas líneas y +524 obras en subestaciones, con inversión de US$8,177 millones. Esta expansión “macro” crea las espinas dorsales para que la electrificación capilar funcione y para que se integren nuevas renovables y almacenamiento. Transmisión y electrificación social son, en realidad, dos caras de la misma apuesta de cobertura y confiabilidad.
Riesgos de ejecución
- Derechos de vía y permisos: incluso en obras “pequeñas” los tiempos sociales pueden rebasar los de obra civil.
- Cadena de suministro: transformadores de distribución y cables siguen con plazos largos; asegurar compras anticipadas será clave.
- Operación y mantenimiento (O&M): sumar activos sin robustecer cuadrillas y presupuesto de O&M puede degradar indicadores si no se acompasa.
Qué vigilar en 2026
- La entrega trimestral de metas por entidad y el avance físico-financiero.
- Licitaciones y adjudicaciones estatales/municipales vinculadas (alumbrado, microrredes, solar individual).
- Conexión del programa con agenda de digitalización (medición, automatización) para mejorar cobranza y calidad.
Buena nueva para contratistas, proveedores y financieras locales – Si hay dinero para paga–. Para los gobiernos estatales, es la ventana para empatar proyectos sociales con polos industriales y parques que requieren capacidad y calidad.





