En beneficio a los transportistas del país, más específicamente de Durango y Sinaloa, se inauguró la carretera San Ignacio–Tayoltita que ahorra 10 horas de traslado entre ambas entidades
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), encabezada por Jesús Esteva Medina, anunció la conclusión de la carretera San Ignacio–Tayoltita, una obra estratégica que fortalece la conectividad logística entre Durango y Sinaloa y mejora las condiciones para el transporte de mercancías agrícolas, ganaderas y mineras.
Con una inversión de 3 mil 170 millones de pesos, esta vía de 96 kilómetros de longitud reducirá en hasta 10 horas los tiempos de traslado entre San Ignacio, Sinaloa, y Tayoltita, Durango.
Su apertura representa un alivio logístico clave para el movimiento de carga entre el Pacífico y el corredor minero de la Sierra Madre Occidental, incrementando la competitividad regional y disminuyendo costos de operación para transportistas e industrias.
El nuevo tramo carretero cuenta con dos carriles, 14 puentes, tres viaductos y un túnel de 515 metros, conocido como “El Duranguense”, lo que garantiza mayor seguridad vial y eficiencia en el tránsito pesado.
El proyecto fue desarrollado por los Centros SICT de Sinaloa y Durango, responsables de 84 y 11.6 kilómetros respectivamente, e incluye obras de ingeniería destacadas como el viaducto El Sauz, de 144 metros de longitud. Su construcción, iniciada en 2019, generó más de 24 mil empleos directos e indirectos, impulsando la economía local.
Beneficios para el transporte y la industria
La nueva carretera mejora la movilidad de productos primarios y manufacturados hacia centros industriales y de exportación, facilitando la integración de las cadenas productivas del norte y occidente del país. Para los transportistas, el ahorro en tiempo y combustible, junto con un trayecto más seguro, reduce costos operativos y riesgos logísticos.
Además, la vía refuerza la conexión de Durango con el puerto de Mazatlán, punto estratégico para el comercio exterior, lo que abre nuevas oportunidades para el transporte de carga intermodal y el desarrollo de parques industriales en la región.
Comunidades como San Juan, Vado Hondo, Tepehuajes, Tenchoquelite, Los Brasiles, El Limoncito y Tayoltita también se verán beneficiadas con un mayor flujo comercial, turístico y de servicios, fortaleciendo la actividad económica y la atracción de inversión local.
La SICT destacó que esta obra es parte de su estrategia para modernizar la infraestructura carretera nacional y mejorar la conectividad de los corredores logísticos del país, lo que permitirá mayor eficiencia en el transporte de carga y exportaciones desde el occidente y norte hacia los principales puertos del Pacífico.





