Este proyecto forma parte de una de las cuencas petroleras más importantes en aguas profundas del Golfo de México (del lado de EE.UU.) y representa un paso estratégico para Repsol en su compromiso con la seguridad energética en Norteamérica
El consorcio formado por Repsol, LLOG Exploration Offshore y O.G. Oil & Gas anunciaron el inicio de la producción de petróleo en los campos de aguas profundas León y Castile, ubicados frente a las costas de Luisiana, Estados Unidos.
Hay que tomar en cuenta que la producción comenzó en un pozo del campo León, y se espera que antes de que termine el año entren en operación otros dos pozos: uno más en León y otro en el campo adyacente Castile. Y para 2026, se planea poner en marcha dos pozos adicionales.
Recordemos que este proyecto forma parte de una de las cuencas petroleras más importantes en aguas profundas del Golfo de México (del lado de EE.UU.) y representa un paso estratégico para Repsol en su compromiso con la seguridad energética y el desarrollo sustentable en Norteamérica.
¿Qué papel juega Repsol?
Repsol tiene una participación del 50% en León y del 35.62% en Castile, además de un 2.5% en la plataforma flotante de producción Salamanca, que sirve como centro de operaciones para este proyecto. Esta instalación tiene la capacidad de procesar hasta 60 mil barriles de petróleo y 40 millones de pies cúbicos de gas natural al día.
Un dato relevante es que la plataforma Salamanca no fue construida desde cero, sino que fue reutilizada y modernizada. Esto no solo redujo el tiempo necesario para iniciar operaciones, sino que también disminuyó las emisiones de carbono del proyecto en un 87%, comparado con lo que habría implicado construir una nueva estructura desde cero.
“Desde que descubrimos el campo León en 2014, hemos trabajado intensamente para concretar este proyecto que garantiza un suministro energético accesible y seguro para las próximas décadas”, destacó David Ramos, Director de Repsol para el negocio del Golfo de América.
También subrayó que este es el primer proyecto en reutilizar una plataforma de producción en aguas profundas del Golfo de México en la Cuenca Estadounidense, lo que representa una innovación técnica significativa.
Cabe destacar que Repsol no es nueva en esta región, ya que tiene más de 20 años operando en el Golfo de México (EE.UU.) y ha participado en descubrimientos importantes como Buckskin (2009) y el propio León (2014). También es socia del campo Shenzi.
Además, la empresa participa en más de 81 mil hectáreas de exploración en la zona y está desarrollando su primer proyecto de captura y almacenamiento de carbono frente a las costas de Texas, cerca de Corpus Christi.
La operación de Repsol en EE.UU. va más allá del petróleo, ya que tiene activos en Texas, Pensilvania, Alaska y el propio Golfo de México. En el sector de energías limpias, cuenta con 1,400 megawatts de capacidad instalada en proyectos solares y de almacenamiento en Texas y Nuevo México, y más de 20 gigawatts de energías renovables en desarrollo en 13 estados.
Actualmente, Repsol emplea a cerca de 800 personas en Estados Unidos y ha invertido más de 24 mil millones de dólares en el país desde 2008.








